TEORIAS GENERALES DE LA FISICA
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Mecánica clásica de Newton
Un concepto fundamental
para la física, introducido por Newton fue el concepto de estado.
Primeramente fue formulado para el sistema mecánico más
simple: el sistema de puntos materiales. Precisamente para los sistemas
de puntos materiales es que son válidas las leyes de Newton.
En todas las siguientes teorías el concepto de estado fue fundamental.
El estado de un sistema está determinado completamente por las
coordenadas y los impulsos de todos los cuerpos que componen el sistema.
Si son conocidas las fuerzas de interacción de los cuerpos,
las cuales determinan sus aceleraciones, entonces de los valores de
las coordenadas y los impulsos en el momento inicial, por las leyes
de la mecánica newtoniana se pueden establecer unívocamente
los valores en cualquier otro momento consecuente de tiempo. Las coordenadas
y los impulsos son las magnitudes básicas de la mecánica.
Conociendo estas magnitudes, podemos calcular cualquier otra magnitud:
la energía, el momento de la cantidad de movimiento, etc. Aunque
más tarde se supo que la mecánica newtoniana tiene un
campo de aplicación limitado, ella fue y sigue siendo aquel
fundamento sin el cual la construcción de cualquier conocimiento
de la física moderna sería imposible. Mecánica de los medios continuos
Los gases, los líquidos y los cuerpos rígidos se estudian
aquí como medios continuos. En lugar de coordenadas e impulsos
de las partículas, el estado del sistema se caracteriza unívocamente
por funciones de coordenadas y tiempo: la densidad rho(x,y,z,t), la
presión p(x,y,z,t) y la velocidad v(x,y,z,t). Las ecuaciones
de la mecánica de los medios continuos permiten establecer los
valores de estas funciones en cualquier momento consecuente de tiempo,
conociendo en el momento inicial y sus condiciones de frontera. Las
ecuaciones de Euler, que relacionan la velocidad de flujo del líquido
con la presión, junto con la ecuación de continuidad,
que expresa la ley de conservación de la sustancia, permiten
solucionar cualquier problema de la dinámica de los líquidos
ideales, es decir de aquellos líquidos exentos de viscosidad
y conductividad térmica. En la hidrodinámica de los líquidos
viscosos se tienen en cuenta la acción de la fuerza de rozamiento
y la influencia de la conductividad térmica, las cuales conllevan
a la disipación de la energía mecánica y por eso
la mecánica de los medios continuos deja de ser “mecánica
pura” : empiezan a ser importantes los procesos térmicos. Solamente
después de la creación de la termodinámica fue
formulado un sistema completo de ecuaciones que describen los procesos
mecánicos en los cuerpos reales gaseosos, líquidos y
sólidos. El movimiento de los líquidos y gases electroconductores
se estudia en la hidrodinámica magnética. Las oscilaciones
de los medios elásticos y la propagación en ellos de
las ondas se estudian en la acústica.
Termodinámica
Todo el contenido de la termodinámica es en general una consecuencia
de sus dos principios: el primer principio – ley de la conservación
de la energía – y el segundo principio que constata la irreversibilidad
de los procesos macroscópicos. Ellos permiten introducir las
funciones unívocas de los estados: la energía interna
y la entropía. En un sistema cerrado la energía interna
queda invariable y la entropía se conserva solamente en los
procesos equilibrados (reversibles). En los procesos irreversibles
la entropía crece y su crecimiento en una forma más completa
refleja cierta direccionalidad de los procesos en la naturaleza. En
la termodinámica las principales magnitudes que determinan el
estado de un sistema – los parámetros termodinámicos
– son en el caso más simple la presión el volumen y la
temperatura. La relación entre estas magnitudes la determina
la ecuación térmica de estado, y la dependencia de la
energía media con el volumen y la temperatura, la ecuación
calórica de estado. La ecuación térmica más
simple es la ecuación de estado del gas ideal o ecuación
de Clapeyron – Mendeleev.
En la termodinámica clásica se estudia el estado de
calor en equilibrio y los procesos en equilibrio (procesos que suceden
infinitamente despacio). Lógicamente el tiempo no aparece en
la ecuación principal de la termodinámica. . Como consecuencia
(a partir de los años 30 del siglo XX) fue creada la termodinámica
de los procesos no equilibrados. El estado en estos procesos se determina
por la densidad, la presión, la temperatura, la entropía
y otras magnitudes (parámetros termodinámicos locales),
las cuales se estudian como funciones de coordenadas y tiempo. Para
ellas se escriben las ecuaciones de traslación de masa, energía,
impulso, las cuales determinan la evolución del estado del sistema
a través del tiempo (ecuaciones de difusión y conductividad
calorífica, ecuación de Stocks). Estas ecuaciones expresan
las leyes de conservación locales (es decir válidas para
un elemento de volumen infinitesimal) de estas magnitudes físicas.
Física estadística (Mecánica estadística)
En la mecánica estadística clásica en lugar de
definir las coordenadas ri y los impulsos pi de las partículas
del sistema se da una función de distribución de las
partículas en coordenadas e impulsos, f(r1,p1,…rN,pN,t), la
cual tiene sentido de densidad de probabilidad de encontrar los valores
observables de las coordenadas y los impulsos en determinados intervalos
pequeños en un momento dado t. La función de distribución
f satisface una ecuación de movimiento (la ecuación de
Liouville) que tiene forma de ecuación de conservación
en el espacio de todos los ri y pi (el espacio de fases). La ecuación
de Liouville determina unívocamente f en cualquier momento futuro
de tiempo dado su valor en un momento inicial, si se conoce la energía
de interacción entre las partículas del sistema. La función
de distribución permite calcular los valores medios de las densidades
de sustancia, energía e impulso, y sus flujos, así como
las desviaciones de sus valores medios – las fluctuaciones. La ecuación
que describe la evolución de la función de distribución
para el gas fue por primera vez obtenida por Boltzman (1872) y se denomina
ecuación cinética de Boltzman.
Gibbs obtuvo la expresión para la función de distribución
de cualquier sistema que se encuentra en equilibrio con el termostato
(distribución canónica de Gibbs). Esta función
de distribución permite a partir de una expresión conocida
para la energía como función de las coordenadas y los
impulsos de las partículas (función de Hamilton) calcular
todos los potenciales termodinámicos, lo cual es objeto de la
termodinámica estadística.
Los procesos que surgen en los sistemas que fueron sacados de su estado
de equilibrio termodinámico son irreversibles y se estudian
en la física estadística de los procesos irreversibles
(Esta teoría junto con la termodinámica de los procesos
irreversibles conforma la FISICA CINETICA). En principio, si la función
de distribución es conocida se pueden determinar cualesquiera
magnitudes macroscópicas que caracterizan el estado de un sistema
en estado desequilibrado y también se puede seguir su cambio
en el espacio y el tiempo.
Hallar la función de distribución que depende de las
coordenadas y los impulsos de todas las partículas del sistema,
es un problema que no tiene solución ya que es equivalente a
la solución de las ecuaciones de movimiento para todas las partículas.
Sin embargo para calcular las magnitudes físicas que caracterizan
el sistema (las densidades medias de las partículas, de la energía
y del impulso) no se necesita conocer la función completa de
distribución. Por eso se usa una descripción estadística
aproximada con ayuda de funciones de distribución más
simples: funciones de una sola partícula, que dan el número
medio de partículas con valores determinados de coordenadas
e impulsos; y funciones de dos partículas que determinan la
influencia mutua (correlación) de dos partículas. El
método general para obtener las ecuaciones para tales funciones
fue trabajado por N. N. Bogoliubov, M. Born, H. Green y otros, hacia
los años 40 del siglo XX. Las ecuaciones para la función
de distribución de una sola partícula, cuya construcción
es posible para gases de baja densidad se llaman cinéticas.
A ellas pertenecen las ecuaciones cinéticas de Boltzman. Como
otros tipos de ecuaciones de Boltzman para el gas ionizado (plasma)
están las ecuaciones de Landau y Vlasov (hacia los años
30y 40 del siglo XX).
En el plasma un papel importante juegan las interacciones electromagnéticas
de las partículas cargadas, y solamente la teoría estadística,
como regla general, es la que está en capacidad de dar respuesta
a cualquier problema que tiene que ver con el comportamiento del plasma.
En particular ella permite investigar el problema de estabilidad del
plasma a altas temperaturas en un campo electromagnético externo.
Este problema es muy actual por la problemática de la existencia
de reacciones termonucleares controladas. Un aporte sustancial a la
termodinámica en la teoría fenomenológica de los
procesos irreversibles no lineales lo hizo I. Prigogine.
Electrodinámica
En la teoría de Maxwell el estado del campo electromagnético
se caracteriza por dos vectores básicos: la intensidad del campo
eléctrico E y la inducción magnética B, los cuales
son funciones de las coordenadas y el tiempo. Las propiedades electromagnéticas
de la sustancia se definen con tres magnitudes: la permeabilidad dieléctrica,
la permeabilidad magnética y la conductividad eléctrica
específica, las cuales pueden ser halladas experimentalmente.
Para los vectores E y B, y sus vectores auxiliares de inducción
eléctrica D e intensidad del campo magnético H, se escribe
un sistema de ecuaciones diferenciales lineales en derivadas parciales
– las ecuaciones de Maxwell. Estas ecuaciones describen la evolución
del campo electromagnético. A partir de los valores de las características
del campo en un momento inicial dentro de cierto volumen y a partir
de las condiciones de frontera sobre la superficie de este volumen,
se puede determinar E y B en cualquier momento futuro de tiempo. Los
vectores E y B determinan la fuerza que actúa sobre la partícula
cargada que se mueve con una velocidad determinada en un campo electromagnético
(Fuerza de Lorentz).
Como fundador de la teoría electrónica, Lorentz formuló las
ecuaciones que describen los procesos electromagnéticos elementales.
Estas ecuaciones se denominan ecuaciones de Maxwell – Lorentz y relacionan
el movimiento de partículas solas con el campo electromagnético
creado por ellas.
Teoría especial de la relatividad
Mecánica relativista. Como base de la teoría especial
de la relatividad – teoría que se ocupa del estudio del espacio
y el tiempo en ausencia de campos gravitacionales – se encuentran dos
postulados: principio de la relatividad e independencia de la velocidad
de la luz del movimiento de la fuente. De acuerdo al principio de la
relatividad de Einstein, cualquier fenómeno físico (mecánico, óptico,
térmico, etc.) en todos los sistemas inerciales de referencia,
en condiciones iniciales iguales, suceden de una forma idéntica.
Esto significa que el movimiento uniforme y rectilíneo del sistema
no influye en los procesos que suceden en él. Todos los sistemas
inerciales son equivalentes y tienen las mismas prioridades (no existe
un sistema especial “absolutamente en reposo” así como no existe
un espacio – tiempo absoluto. De acuerdo al segundo postulado, la velocidad
de la luz en el vacío en todos los sistemas inerciales es la
misma. De estos dos postulados salen las fórmulas de Lorentz
sobre las transformaciones de coordenadas y tiempo al pasar de un sistema
inercial a otro. De las transformaciones de Lorentz se obtienen los
principales efectos de la teoría especial de la relatividad:
la existencia de una velocidad límite que concuerda con la velocidad
de la luz en el vacío c (la velocidad máxima de transmisión
de cualquier interacción); relatividad de la simultaneidad (los
suceso simultáneos en un sistema inercial, en general, no son
simultáneos en otro sistema inercial); retardo del flujo del
tiempo y disminución de las dimensiones longitudinales (en dirección
del movimiento) en los cuerpos que se mueven a grandes velocidades.
De la equidad de todos los sistemas inerciales de referencia se deduce
que los efectos de retardo del tiempo y disminución de la longitud
de los cuerpos no son absolutos como consideraba Lorentz, sino que
dependen del sistema de referencia.
Las leyes de la mecánica de Newton dejan de ser válidas
para velocidades muy grandes (ellas son invariantes con respecto a
las transformaciones de Galileo y no de Lorentz). Muy pronto después
de fundar la teoría especial de la relatividad fueron encontradas
las ecuaciones relativistas de movimiento que generalizan las ecuaciones
de Newton. Estas ecuaciones sirven para describir el movimiento de
las partículas que se mueven con velocidad cercana a la velocidad
de la luz. Un valor muy importante para la física obtuvieron
dos consecuencias de la mecánica relativista: la introducción
de la cantidad de movimiento relativista y la relación universal
entre la energía y la masa.
A velocidades muy grandes de movimiento, cualquier teoría física
debe satisfacer los requerimientos de la teoría de la relatividad,
es decir ser Lorentz invariante. Las leyes de la teoría de la
relatividad determinan las transformaciones al pasar de un sistema
inercial de referencia a otro no sólo de las coordenadas y del
tiempo, sino de cualquier magnitud física. Esta teoría
se relaciona con el principio de la invarianza o simetría, que
permite descubrir nuevas correlaciones entre sucesos con base en las
correlaciones ya halladas.
Teoría general de la relatividad (Teoría
de la gravitación)
De los cuatro tipos de interacciones fundamentales – gravitacionales,
electromagnéticas, fuertes y débiles – las primeras que
fueron descubiertas fueron las gravitacionales. En el transcurso de
200 años no hubo ningún cambio en las bases de la teoría
de gravitación propuesta por Newton. Casi todas las consecuencias
de la teoría estaban de acuerdo con el experimento. En la segunda
década del siglo XX la teoría clásica de gravitación
fue de una forma revolucionaria transformada por A. Einstein. La nueva
teoría de gravitación fue creada por medio de un desarrollo
lógico del principio de la relatividad aplicado a las interacciones
gravitacionales. Ella fue llamada Teoría General de la Relatividad.
Einstein de nuevo interpretó el hecho establecido por Galilei
sobre la igualdad de las masas gravitacional e inercial: esta igualdad
significa que la gravitación de igual manera encorva el camino
de todos los cuerpos. Por ello la gravitación puede considerarse
como el encorvamiento del mismo espacio-tiempo. La teoría de
Einstein descubrió la profunda relación entre la geometría
del espacio-tiempo y la distribución y el movimiento de las
masas. Las componentes del llamado tensor métrico que caracterizan
la métrica del espacio-tiempo, al mismo tiempo son potenciales
del campo gravitacional es decir determinan el estado del campo gravitacional.
La evolución del estado se describe por las ecuaciones no lineales
de Einstein para el campo gravitacional. En forma general las ecuaciones
gravitacionales de Einstein no están resueltas. En aproximaciones
de campos débiles, de ellas surge la existencia de ondas gravitacionales
(experimentos directos para su observación hasta el momento
no han tenido éxito).
Las fuerzas gravitacionales no se tienen en cuenta en la teoría
de partícula elemental ya que se considera que no juegan un
papel importante (ya que son muy débiles (ver la diapositiva
“fuerzas fundamentales”).
La teoría de la gravitación de Einstein nos llevó a
nuevas fronteras del conocimiento sobre el Universo. A mediados de
los años 20 del s. XX Freedman encontró una solución
no estacionaria de las ecuaciones del campo gravitacional correspondiente
al Universo que se expande. Esta conclusión fue constatada por
las observaciones de Hubble, quien descubrió la ley de corrimiento
hacia el rojo de las galácticas (que significa que la distancia
entre cualesquiera galácticas aumenta con el tiempo. Otro ejemplo
de predicción de la teoría es la posibilidad de compresión
de estrellas de masa suficientemente grande (de más de 2 -3
masas solares) con la formación de los llamados agujeros negros.
El campo gravitacional de los agujeros negros es tan grande que ni
la luz ni las partículas no pueden pasar cerca de ellas y llegar
hasta un observador lejano. Fueron obtenidos hechos experimentales
que comprueban la existencia de tales objetos en el Universo.
Mecánica Cuántica
El estado de un microobjeto en la mecánica cuántica
se caracteriza por la función de onda. Como mostró Born
en 1926 la función de onda tiene sentido estadístico:
ella representa la amplitud de probabilidad, es decir el cuadrado de
su módulo es la densidad de probabilidad de encontrar la partícula
en un estado dado. La evolución del estado en el transcurso
del tiempo se determina con ayuda de la ecuación de Schrödinger.
La función de onda proporciona una característica completa
del estado. Sabiendo la función de onda se puede calcular la
probabilidad de observar un valor determinado de cualquier magnitud
física relacionada con la partícula (o con el sistema
de partículas) y el valor medio de todas estas magnitudes. Las
distribuciones estadísticas en coordenadas e impulsos no son
independientes, de lo que sigue que la coordenada y el impulso de la
partícula no pueden tener simultáneamente valores exactos
(principio de la indeterminación de Heisenberg). Lo mismo se
tiene para la energía y el tiempo.
En mecánica cuántica el momento de la cantidad de movimiento,
su proyección y también la energía cuando la partícula
se mueve en una región del espacio limitada pueden tener solamente
una serie de valores discretos. Los posibles valores de una magnitud
física son valores propios de los operadores, los cuales en
la mecánica cuántica se ponen en correspondencia con
cada magnitud física. Una magnitud física toma un valor
determinado con probabilidad igual a uno solamente en el caso cuando
el sistema se encuentra en el estado descrito por la función
propia del correspondiente operador.
La mecánica cuántica de Schrödinger – Heisenberg
es no relativista. Ella es aplicable para describir el movimiento de
las partículas elementales y sus sistemas con velocidades mucho
menores que la velocidad de la luz, en los casos cuando el número
de partículas del sistema es invariante. En 1928 P. Dirac obtuvo
la ecuación cuántica relativista para el movimiento del
electrón, de la cual se deducía naturalmente la presencia
en el electrón de espin. Con base en esta ecuación Dirac
predijo la existencia del positrón (primera antipartícula),
la cual fue descubierta en ese mismo año por C. D: Anderson
en los rayos cósmicos.
Estadística cuántica
De la misma manera como fue creada la física estadística
clásica con base en las leyes clásicas del movimiento,
asimismo con base en las leyes cuánticas de movimiento fue establecida
la estadística cuántica cantidades grandes de partículas.
La estadística cuántica se aplica para describir el comportamiento
de los objetos macroscópicos en aquellas situaciones cuando
la mecánica clásica no es aplicable para describir el
movimiento de las partículas que lo componen. En este caso las
propiedades cuánticas de los objetos microscópicos se
revelan claramente en las propiedades de los objetos macroscópicos
comunes y corrientes.
El aparato matemático de la estadística cuántica
se diferencia notoriamente del aparato de la estadística clásica,
ya que ciertos parámetros de los microobjetos pueden tomar valores
discretos. Sin embargo el contenido de la misma teoría estadística
de los estados en equilibrio no sufrió muchos cambios. Solamente
fue introducido un nuevo principio fundamental de la mecánica
cuántica: el principio de identicidad de las partículas
iguales. En la estadística clásica el intercambio de
dos partículas cambia el estado del sistema. En la mecánica
cuántica el intercambio de dos partículas iguales (es
decir que tienen propiedades físicas iguales) no cambia el estado
del sistema. Si las partículas tienen espin entero (un número
entero de la constante de Planck) entonces en un mismo estado cuántico
pueden encontrarse cualquier cantidad de partículas. El sistema
de tales partículas se describe por la estadística de
Bosé – Einstein. Para cualesquiera partículas con espín
quebrado se cumple el principio de Pauli (de acuerdo al cual en un
estado cuántico dado no se puede encontrar más de una
partícula). El sistema de estas partículas se describe
por la estadística de Fermi – Dirac.
Principalmente un papel importante jugó la estadística
cuántica en la construcción de la física del cuerpo
rígido. La teoría de zonas del cuerpo rígido permitió explicar
la clasificación de los cuerpos sólidos en conductores,
semiconductores y dieléctricos, así como sus propiedades
(conductividad térmica, capacidad calorífica, etc.) Obtuvo
explicación el fenómeno de ferromagnetismo y antiferromagnetismo,
y en 1957 fue explicada la teoría de superconductividad, descubierta
desde 1911. El fenómeno de superfluidez del helio líquido,
descubierto por Kapitza en 1938, también fue explicado en le
marco de la estadística cuántica.
La estadística cuántica de los procesos en equilibrio
está construida de una forma tan completa como la estadística
clásica. Se ha puesto bases también para la estadística
cuántica de los procesos no equilibrados. La ecuación
que describe los procesos no equilibrados en un sistema cuántico
y la llamada ecuación cinética permiten en principio
proseguir la evolución en el tiempo de la probabilidad de distribución
en los estados cuánticos del sistema.
Teoría cuántica del campo
La siguiente etapa en el desarrollo de la teoría cuántica
– la propagación de los principios cuánticos a los sistemas
con un número infinito de grados de libertad (campos físicos)
y descripción de los procesos con nacimiento y transformación
de partículas – llevó a la teoría cuántica
del campo a reflejar la propiedad más fundamental de la naturaleza
– el dualismo partícula- onda.
En la teoría cuántica del campo la partícula
se describe por medio de los campos cuantificados, que son un conjunto
de operadores de nacimiento y aniquilación de partículas
en diferentes estados cuánticos. La interacción de los
campos cuantificados conlleva a diferentes procesos de emisión,
absorción y transformación de las partículas.
Cualquier proceso en esta teoría se analiza como la aniquilación
de unas partículas en estados determinados y la aparición
de otras en nuevos estados. Por ejemplo la emisión de un fotón
por el átomo al pasar el electrón de un estado inicial
a uno final, desde el punto de vista de la teoría cuántica
del campo es un proceso de desaparición del electrón
en el estado inicial y nacimiento del electrón en el estado
final con el nacimiento simultáneo del fotón, lo cual
sucede como resultado de la interacción de los campos cuantificados
del electrón y el fotón.
Principios de simetría y leyes de conservación
Las teorías físicas fundamentales permiten a partir
del estado inicial del objeto determinar su comportamiento en el futuro.
Los principios de la simetría o la invarianza llevan un carácter
más general, a ellos se someten todas las teorías físicas.
Simetría de las leyes físicas con relación a cierta
transformación significa que estas leyes no cambian al aplicar
dicha transformación. Por ello los principios de simetría
se pueden establecer con base en las leyes físicas conocidas.
Por otro lado si una teoría de cualquier fenómeno físico
todavía no está establecida, el descubrimiento en el
experimento de la simetría juega un papel heurístico
importante en la construcción de la teoría. De aquí la
gran importancia de las simetrías establecidas experimentalmente
de las partículas que interactúan entre sí – los
hadrones. Existen simetrías generales para todas las leyes físicas,
para todo tipo de interacciones, y simetrías aproximadas, cuyo
campo de cumplimiento está limitado por cierto tipo de interacciones
e inclusive por un tipo de interacción. De este modo, existe
una jerarquía determinada de los principios de simetría.
Las simetrías se dividen en espacio-temporales ó geométricas
y simetrías internas, que describen propiedades específicas
de las partículas elementales.
Con las simetrías están relacionadas las leyes de conservación.
Para las transformaciones continuas esta relación fue establecida
con base en las suposiciones más generales sobre el aparato
matemático de la teoría.
Para todos los tipos de interacción se cumplen las simetrías
de las leyes físicas con relación a las siguientes transformaciones
espacio-tiempo continuas: traslación y rotación del sistema
como un todo en el espacio, traslación en el tiempo (cambiar
el origen de referencia del tiempo). La invarianza de todas las leyes
físicas con respecto a estas transformaciones significa correspondientemente
la homogeneidad e isotropicidad del espacio y homogeneidad del tiempo.
Con estas simetrías están relacionadas correspondientemente
las leyes de conservación de la cantidad de movimiento, del
momento de la cantidad de movimiento y la energía. Con las simetrías
generales también se relaciona la invarianza con relación
a las transformaciones de Lorentz y las llamadas transformaciones de
calibración (de primer género) – multiplicación
de la función de onda por un múltiplo de fase constante
que no cambia el cuadrado de su módulo (esta última simetría
está relacionada con las leyes de conservación de las
cargas eléctrica, bariona y leptona), y el principio de la simetría
local de calibración.
Existen también simetrías que corresponden a transformaciones
discretas: al cambio de signo del tiempo (inversión del tiempo),
a la inversión del espacio (la llamada simetría especular
de la naturaleza), a la conjugación de carga (reemplazo de todas
las partículas que participan en un proceso por sus correspondientes
antipartículas). Las leyes fundamentales de la naturaleza, que
describen los microprocesos son reversibles en el tiempo (sólo
hay una excepción, ver más abajo). La irreversibilidad
en el macromundo tiene origen estadístico y está relacionada
con la irreversibilidad del estado del Universo. A la simetría
especular en la teoría cuántica le corresponde la conservación
del número cuántico – la paridad espacial.
Las simetrías con respecto a la inversión espacial y
la conjugación de la carga no tienen un carácter absoluto:
en los procesos de interacción débil ellas se violan
(comprobado experimentalmente en 1956). Con esto se conserva la simetría
con respecto a la inversión combinada – hacer la reflexión
especular y el cambio de partículas por antipartículas.
Sin embargo en 1964 al investigar la desintegración del K-mesón
neutral de larga vida, se observó la violación de la
simetría aún con la inversión combinada. Como
en la teoría cuántica del campo cualquier proceso debe
ser invariante con relación a la realización simultánea
de todas las tres transformaciones discretas enunciadas (teorema SRT),
entonces la violación de la simetría con la inversión
combinada en la desintegración K significa que en esta desintegración
se viola también la simetría con respecto a la inversión
del tiempo. Todavía no se sabe el motivo de este fenómeno.
Las interacciones fuertes tienen también una serie de simetrías
complementarias internas en particular la invarianza isotópica
y una simetría más amplia – la llamada SU(3). Con base
en estas simetrías M. Gell Mann y K. Nishijima crearon una sistemática
de hadrones que permitía predecir la existencia de unas cuantas
partículas elementales, descubiertas luego experimentalmente
e introducir el modelo de los quarq para la estructura de los hadrones.
Los grandes alcances en esta rama son el establecimiento de la simetría
quarq-leptón, de acuerdo a la cual en la naturaleza se encuentran
6 leptones (partículas que no participan en las interacciones
fuertes), y todas las partículas que participan en las interacciones
fuertes se componen de 6 quarqs. Estas partículas se dividen
en 3 generaciones en pares de leptones y quarqs en cada generación.
La masa de las partículas crece de generación en generación.
La materia estable del Universo, todos los átomos, están
hechos de partículas de la primera generación: de electrones
y de u- y d-quarqs.
El éxito en la clasificación de los hadrones con base
en los principios de simetría es muy grande aunque las causas
de la existencia de simetrías aproximadas son desconocidas.
Autor:
Ariel Becerra
PhD en Física y Matemáticas
ariel.fisica.ru
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