Capítulo
III.11. Movimiento de las partículas cargadas en los campos
eléctrico y magnético
§ III.11.1.
Fuerza de Lorentz
1o.
El campo magnético actúa no solo sobre los conductores
con corriente (III.10.1.4o), sino también sobre las partículas
aisladas con carga que se mueven en él. La fuerza FL que
actúa sobre la carga eléctrica q que se mueve en el
campo magnético con velocidad v, se llama fuerza de Lorentz;
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(en
el SI)
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|

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(en
el sistema de Gauss).
|
donde q es
la magnitud algebraica de la carga en movimiento; B,
la inducción magnética del campo en el cual se mueve la carga
(III.10.1.2o); y c, la constante electrodinámica (III.10.2.2o).
La
fig. III.11.1 ilustra la disposición mutua de los vectores v, B y: FL para
una carga positiva (q > 0) y para una carga negativa
(q < 0). El modulo de la fuerza de Lorente es
,
donde
es
el ángulo entre los vectores v y B .
2o.
La fuerza de Lorentz está siempre dirigida perpendicularmente
a la velocidad de traslación de la partícula cargada y le comunica
a está una aceleración normal (I.1.4.6o). Como la misma no
provoca la variación del módulo de la velocidad, sino que solo
cambia su dirección, la fuerza de Lorentz no realiza trabajo,
y la energía cinética de la partícula cargada no varia al moverse ésta
en el campo magnético.
3o.
Valiéndose de la fuerza de Lorentz se puede dar la siguiente
definición de la inducción magnética B (III.10.1.2o):
el módulo del vector inducción magnética en un punto dado de
un campo magnético, es igual a la fuerza de Lorentz máxima FL
máx que actúa sobre una carga unitaria positiva que
se mueve con velocidad unitaria en un punto dado:
FL
= FL máx a condición de que
(p.
2o). Véase también (III.10.1.2o) y (III.10.4.2o).
4o.
La fuerza que ejerce sobre una carga móvil q0 otra
carga móvil q1, se llama fuerza de interacción
magnética entre ellas (fuerzas magnéticas). Para
el caso particular de dos cargas positivas q1 y q2 que
se mueven en el vació con velocidades v1 = v2 = v<< c iguales
y dirigidas a lo largo del eje 0X, la fuerza
de
interacción magnética entre ellas es de atracción y numéricamente
constituye
|
|
(en
el SI),
|
siendo r la
distancia entre las cargas, y
,
la constante magnética (III.10.2.2o).
La fuerza
de
la interacción magnética se puede representar de la forma
donde

En esta
forma, la fuerza
coincide
con la de Lorentz cuando
(p.
1o), si se considera que B es la inducción del campo magnético
(III.10.1.2o) generado por la carga móvil q1.
Este
campo actúa, a su vez, sobre la carga móvil q2.
La causa de aparición de fuerzas magnéticas y de campo magnético
es el carácter que se deduce de las formulas de la teoría especial
de la relatividad (I.5.1.1o), de la transformación de las fuerzas
al pasar de un sistema inercial de referencia en reposo a un
sistema en movimiento.
Comparando
la fuerza
con
la fuerza de repulsión estática entre dos cargas q1 y q2 recíprocamente en reposo, que se hallan en
el vació (
)
a la misma distancia r (III.1.2.6o),
|
|
(en
el SI)
|
(
es
la constante eléctrica en el SI), es fácil encontrar
que
donde c es
la constante electrodinámica (III.10.2.2o) relacionada con
y
por
la formula
(IX).
Cuando la velocidad de las cargas es pequena en comparación
de la velocidad e la luz en el vacío (v << c),
la interacción magnética entre las cargas en movimiento es
mucho menor que su interacción electrostática. Pero en caso
de que las cargas se muevan en un conductor eléctricamente
neutro, y las fuerzas eléctricas estén compensadas (III.3.4.2o),
quedara únicamente la interacción magentita. Esto explica la
interacción magnética entre los conductores con corriente (III.10.4.1o).
Aunque la fuerza de interacción magnética entre cada par de
electrones es pequena, el numero de pares es tan grande, que
la fuerza resultante de la interacción magnética de los conductores
paralelos con corriente es bastante grande (III.10.4.1o).
5o.
Si sobre una carga eléctrica móvil, además del campo magnético
de inducción B, actúa un campo eléctrico de intensidad E (III.2.1.2o),
la fuerza resultante F aplicada a la carga e igual a la
suma vectorial de la fuerza
que
ejerce sobre la carga el campo eléctrico, y la fuerza Lorentz
(p. 1o), será
|
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(en
el SI)
|
|
|
(en
el sistema de Gauss).
|
Esta última
expresión también recibe el nombre de la fuerza de Lorentz
y, a veces, fuerza de Lorentz generalizada o formula de
Lorentz.
6o.
En un campo magnético uniforme perpendicular a la velocidad
de la partícula cargada, esta, bajo la acción de la fuerza
Lorentz, se desplaza por una circunferencia de radio constante r.
Dicha circunferencia se encuentra en un plano perpendicular
al vector B, y la fuerza de Lorentz en centrípeta (I.2.4.3o).
El radio de la circunferencia es
|
|
(en
el SI)
|
|
|
(en
el sistema de Gauss).
|
donde
es
la magnitud absoluta de la carga de la partícula, m,
su masa; v, su velocidad; B, la interacción del
campo magnético; y c, la constante electrodinámica (III.10.2.2o).
Si la partícula se mueve en el plano del dibujo (fig. III.11.2),
su desviación en el campo dirigido perpendicularmente a su
velocidad desde detrás de la figura, dependerá del signo de
la carga. En esto se basa la determinación del signo de la
carga de las partículas que se mueven en un campo magnético.
El
periodo de revolución T (I.1.5.5o) de una partícula
cargada en un campo magnético uniforme (III.10.1.2o) no depende
de su velocidad (para v >> c):
|
|
(en
el SI)
|
|
|
(en
el sistema de Gauss).
|
Esto
sirve de base para crear los aceleradores cíclicos de partículas
cargadas (III.11.4.6o).
7o.
Si el vector velocidad v de la partícula cargada forma
un ángulo
con
la dirección del vector B del campo magnético uniforme,
la partícula se moverá siguiendo una línea helicoidal (fig.
III.11.3). El radio r de la espira y el paso h de
la hélice constituirán
|
,
|
(en
el SI)
|
|
,
|
(en
el sistema de Gauss).
|
Si
el movimiento considerado tiene lugar en un campo no uniforme
(III.10.1.2o) cuya inducción aumenta en dirección del movimiento
de la partícula, r y h disminuirán al crecer B.
En
esto se basa el enfoque de las partículas cargadas en el campo
magnético.
§ III.11.2.
Efecto Hall
1o. El
efecto Hall (fenómeno de Hall) consiste en que en un
metal o semiconductor con corriente, situado en un campo
magnético perpendicular al vector densidad de la corriente
(III.7.2.3o), surge un campo eléctrico transversal y una
diferencia de potencial. La causa del efecto Hall es la desviación
que experimentan los electrones que se mueven en el campo
magnético bajo la acción de la fuerza de Lorentz (III.11.1.1o).
En la fig. III.11.4, a se indican las direcciones
de la inducción magnética B, de la densidad de la
corriente j, de la velocidad v de los electrones
e de la fuerza de Lorentz FL, así como
los signos de las cargas concentradas en las caras opuestas
superior e inferior, en el caso de un metal o de un semiconductor
por exceso (VII.2.10.2o). En un semiconductor por defecto
(VII.2.10.3o), los signos de las cargas que se concentran
en las superficies son opuestos a los del caso anterior (III.11.4, b).
Las cargas siguen siendo desviadas por el campo magnético
hasta que la acción de la fuerza en el campo eléctrico transversal
equilibre la fuerza de Lorentz.
2o.
La diferencia de potencial de equilibrio en el efecto Hall
es
,
donde I es
la intensidad de la corriente; B, la inducción campo
magnético (III.10.1.2o); d, la dimensión del metal o
semiconductor en el sentido del vector B; y R,
la constante de Hall.
La
intensidad EH del campo eléctrico transversal en
el efecto Hall es
donde j es
el vector densidad de la corriente.
5o.
En caso de metales y semiconductores extrínsecos (VII.2.10.5o),
con un mismo tipo de conducción, la constante de Hall es:
|
|
(en
el SI)
|
|
|
(en
el sistema de Gauss).
|
donde c es
la constante electrodinámica (III.10.2.2o); q y
,
respectivamente, la carga y la concentración de portadores
de corriente;
,
un coeficiente adimensional dependiente del carácter de distribución
estadística de los portadores de corriente según las velocidades.
El signo de la constante de Hall coincide con el signo de la
carga q de los portadores de corriente. La medición
de la constante de Hall para un semiconductor permite formarse
una idea acerca del carácter de su conducción eléctrica. Cuando
el semiconductor es el tipo n (conducción por electrones)
(VII.2.10.2o), q=-c y R<0, si el semiconductor
es el tipo p (conducción por huecos) (VII.2.10.3o), q=c y R>0.
Si en un
semiconductor se observan ambos tipos de conducción eléctrica,
por el signo de la constante de Hall se puede determinar el tipo
predominante en él. La formula para R del p, 3o no sirve
en este caso y se aplican otras más complejas.
4o.
La medición de la constante de Hall permite hallar la concentración
de portadores de corriente
si
se conoce el tipo de conducción. Por ejemplo, para los metales
monovalentes, la concentración de electrones de conducción es
igual a la concentración de átomos. Esto significa que a cada átomo
le corresponde un electrón libre en el gas electrónico de metal
(III.7.3.1o). Conociendo la concentración de portadores de corriente,
se puede también valorar la magnitud (
)
del recorrido libre medio del electrón en el metal. De la formula
(III.7.3.4o)

se obtiene
,
que supera en dos ordenes la distancia entre los nodos del metal
(véase también (III.7.3.7o) y (VII.2.5.5o)).
§ III.11.3.
Carga especifica de las partículas.
Espectrometría
de masas
1o.
La característica de una partícula es su carga especifica,
es decir, la relación q/m entre la carga de la partícula
y su masa. La determinación experimental de la carga específica
se basa en el estudio de la desivación de las partículas bajo
la acción conjunta de un campo eléctrico y un campo magnético.
Conociendo la carga especifica q/m y la carga q,
se determina la masa de la partícula.
2o.
Se denomina espectro de masas de las partículas el conjunto
de valores de sus masas. En la espectrometría de masas,
valiéndose de aparatos especiales (espectrógrafos y espectrómetros
de masas), se mide con gran exactitud la concentración relativa
de los isótropos de los elementos químicos (VIII.1.1.3o) y sus
masas.
3o.
En el espectrógrafo de masas de Aston (fig. III.11.5),
con el cual fue descubierta la existencia de isótopos de diversos
elementos químicos, se efectúa la desviación de las partículas
cargadas en el campo eléctrico uniforme del condensador C y
en el campo magnético de la bobina M, ambos perpendiculares
entre si. En el campo eléctrico, las partículas se desvían hacia
las placas del condensador tanto mas cuanto menor es su velocidad
y mayor es la carga especifica. En el campo magnético uniforme B,
dirigido hacia detrás de la figura, las partículas se mueven
describiendo arcos de circunferencias (III.11.1.6o) de radio
tanto mayor cuanto mayor es la velocidad de las partículas y
menor es su carga especifica. En el campo magnético, el haz de
partículas se desdobla en varios haces, a cada uno de los cuales
le corresponde un valor determinado de la carga especifica. El
campo magnético enfoca las partículas que tienen distintas velocidades,
pero la misma magnitud q/m. la inducción B se elige
de tal modo que las partículas cargadas se enfoquen sobre la
placa fotográfica AD situada perpendicularmente al plano
de la figura.
La serie de rayas
paralelas estrechas que se obtienen en la placa fotográfica corresponden
a distintos valores de las cargas específicas de las partículas.
En la fig. III.11.5, la raya
1 corresponde
alas partículas con cargas específicas mayores, y la
2,
a las partículas con cargas especificas menores, y la carga especifica
de las partículas en la raya
1,
la distancia entre
1 y
2 y
los parámetros de la instalación, se puede hallar la carga especifica
de las partículas correspondiente a la raya
2.
Sustituyendo
los condensadores planos por cilíndricos y utilizando electroimanes
especiales, que proporcionan un haz de plano paralelo de partículas
que irrumpen en el campo magnético, se efectúa el doble enfoque de éstas
por energías y direcciones.
Con esto, si
es suficiente la intensidad de las rayas en las placas fotográficas,
se consigue una elevada exactitud en la medición de las masas.
Por ejemplo, las masas de los iones de los elementos ligeros
se miden con una exactitud de hasta el 10-4 %.
4o.
Para determinar la concentración relativa de isótopos de elementos
químicos en sus mezclas naturales, se utilizan espectrómetros
de masas, aparatos que registran eléctricamente las corrientes
iónicas. En los espectrómetros de masas se emplean haces de iones
con energías cinéticas semejantes según su magnitud, o sea, haces
monocromáticas (monoenergéticos) generados por fuentes iónicas
de estructura especial. Estos haces, incluso si son muy divergentes
y contienen gran cantidad de iones, se enfocan bien en el campo
magnético transversal. Con esto se logra elevar la exactitud
de medición de las concentraciones de distintos isótopos.
§ III.11.4.
Aceleradores de partículas cargadas
1o.
Las instalaciones especiales para obtener, en condiciones de
laboratorio, haces dirigidos de partículas cargadas (electrones,
protones, núcleos atómicos o iones de elementos químicos) con
gran energía cinética, se llaman aceleradoras. Por la
forma de la trayectoria y el mecanismo de aceleración de las
partículas, los aceleradores se dividen en lineales, cíclicos
y de inducción.
En
los aceleradores lineales, las trayectorias de las partículas
son casi líneas rectas; en los aceleradores cíclicos y de inducción,
las trayectorias son circunferencias o espirales que se desencallan.
2o.
El aumento de la energía de las partículas que se realiza mediante
la acción del campo eléctrico del acelerador. En dependencia
del tipo de este ultimo, en el campo puede ser electrostático
(III.2.1.2o), inducido (III.12.1.2o) o alternativo de alta
frecuencia. La estructura de un betatrón, cuya acción se basa
en el campo magnético inducido, se expone en III.14.2.3o. En
el acelerador electrostático lineal, la partícula cargada
pasa una sola vez por el campo eléctrico acelerador de diferencia
de potencial
.
Si q es la carga de la partícula, la energía que ésta
adquiere en el acelerador (III.3.2.7o) constituirá
En
este caso el campo eléctrico es engendrado, por ejemplo, por
un generador electrostático de Van de Graff de alta
tensión, en el que se efectúa la reiterada comunicación de
cargas a un conductor hueco (III.3.4.3o), debido a lo cual
su potencial crece hasta magnitudes limitadas por la fuga de
cargas del conductor.
3o.en
los aceleradores de resonancia lineales, el aumento
de la energía de las partículas cargadas se efectúa por la
acción de un campo eléctrico alternativo, de frecuencia ultraalta,
que varia sincronizadamente con el moviendo de las partículas.
Valiéndose de un acelerador de ese tipo, los electrones, después
de recorrer varios kilómetros de distancia, se pueden acelerar
hasta energías del orden de decenas de GeV.
4o.
Para acelerar protones, deuterones y otras partículas cargadas,
de mayor peso, se utilizan aceleradores cíclicos de resonancia,
en los cuales la partícula pasa muchas veces por un campo eléctrico
sincronizado con su movimiento y cada vez aumenta su energía.
El control del movimiento de las partículas y de su retorno
periódico al espacio en el que actúa el campo eléctrico, se
efectúa por medio de un fuerte campo magnético transversal.
Las partículas pasan cada vez por puntos determinados del campo
eléctrico alternativo, aproximadamente en una misma fase del
campo (en *resonancia*).
5o.
En el ciclotrón, que es el acelerador cíclico de resonancia
mas simple, entre las dos mitades de una caja cilíndrica MN,
llamadas electrodos en D o simplemente *des*, se genera un campo eléctrico alternativo acelerador (fig. III.11.6).
La *des* se encuentran en una cámara cerrada, plana, situada entre los polos
de un potente electroimán cuyo campo magnético es perpendicular
al plano de la figura. El campo eléctrico alternativo es engendrado,
en la ranura que queda entre los electrodos en D, por
un generador eléctrico cuyos polos están unidos a los electrodos m y n.
6o.
La aceleración de la partícula se realiza en el hueco entre
las *des* M y N cada
vez que ella, bajo la acción del campo magnético y describiendo
en tiempos iguales (III.11.1.6o), semicircunferencias de radio
cada vez mayor, vuelve a pasar por dicho hueco. Para que la
partícula se acelere continuamente en el ciclotrón, es necesario
que se cumpla la condición de sincronismo (condición de *resonancia*)
,
en la que T es
el período de revolución de la partícula en el campo magnético
(III.11.1.6o), y
,
el período de oscilación del campo eléctrico (IV.1.1.2o). Esta
condición se infringe cuando la partícula se mueve con velocidades v relativistas,
conmensurables con la velocidad c de la luz en el vacío.
Con estas velocidades la masa m de la partícula crece
al aumentar la velocidad (I.5.6.1o), y lo mismo ocurre con
el período T (III.11.1.6o).
7o.
La posibilidad de acelerar las partículas cargadas que se mueven
con velocidades relativistas en los aceleradores cíclicos, se
deducen del principio de autoestabilizacion en fase: toda
desviación del periodo T respecto al valor de resonancia
(p.
6o) acarrea una variación tal de la energía W de la partícula
en cada aceleración, que T oscila alrededor del valor
permaneciendo,
por término medio, igual a él:
,
donde
(I.5.7.2o);
(I.5.6.1o);
es
la masa en reposo de la partícula (I.5.6.1o); y c, la
velocidad de la luz en el vacío. Las demás notaciones se indicaron
en III.11.1.6o.
Por ejemplo,
si como resultado del crecimiento de la masa m y del periodo T,
la partícula se encontrara en el hueco entre las *des* (fig. III.11.6) bajo la acción de un campo eléctrico no acelerador,
sino retardador, la disminución de su velocidad ocasionaría la
disminución del periodo T y volvería a establecerse la
igualdad T T0.
8o.
Del principio de autoestabilizacion en fase (p. 7o) se deduce
que si el aumento del periodo T0 del campo
eléctrico es bastante lento, aumentara respectivamente el periodo T de
revolución de la partícula en el campo magnético del acelerador.
Además crecerá la energía media (W) de todas las partículas,
ya que, siendo constante la inducción del campo magnético,
el aumento de T sólo será posible a expensas del aumento
de la masa, que se produce al crecer la velocidad de las partículas.
Tal
principio se ha realizado en el acelerador denominado fasotrón
o sincrociclotrón. En este, el campo magnético es continuo
y la frecuencia
(IV.1.1.2o)
del campo eléctrico alternativo varia lentamente con el periodo
.
A medida que crece la velocidad de las partículas, aumenta
el radio de sus orbitas en el fasotrón (III.11.1.6o). Esto
hace que sea necesario aumentar las dimensiones del fasotrón
para poder alcanzar la máxima energía de las partículas cargadas.
Así, el fasotrón acelerador de protones hasta energías de 680
MeV (que funciona en la URSS), tiene un electroimán cuya masa
constituye 7.103 toneladas, y el diámetro de sus
polos es de 6 m.
9o. El
sincrotón es un acelerador en el cual la frecuencia
del campo magnético varia con el tiempo de sincrotón (p.
6o) es
,
Donde e es
la carga del electrón, y W, su energía. La condición
de sincronismo (p. 6o) en el sincrotón se cumple T0=const.
y cuando la inducción del campo magnético crece proporcionalmente
a la energía de la partícula:
,
donde T0 es
el periodo del campo eléctrico acelerador de alta frecuencia.
En
el sincrotrón se cumple la condición
Las
partículas se mueven por órbitas aproximadamente circulares
(III.11.1.6o), por lo que en el sincrotrón se utilizan electroimanes
anulares que generan campos magnéticos en una zona relativamente
estrecha, próxima a la órbita circular.
10o.
En el sincrofasotron, que es el acelerador de protones
más potentes, se combinan los principios utilizados en el fasotrón
(p. 8o) y en el sincrotón (p. 9o). En este acelerador, simultáneamente
y en concordancia, disminuye la frecuencia v0 del
campo eléctrico del acelerador y aumenta la inducción B del
campo magnético. Además, los protones que se aceleran se mueven
describiendo una orbita circular de radio constante. Por esto
el campo magnético es generado por un electroimán anular lo
mismo que en el sincrotón.
11o. La
condición para conseguir simultáneamente la estabilidad vertical (axial) y
radial de la orbita circular calculada en el sincrotón y
en el sincrofasotrón, es que en las proximidades de dicha órbita,
la inducción magnética B varié según la ley
,
Donde r es
la distancia desde el centro de la órbita, y n varia
dentro de los límites de 0< n <1 (condición
de enfoque débil en el acelerador). En los aceleradores
con enfoque débil, para que aumente la energía máxima Wmáx que
adquieren las partículas, hay que aumentar la masa
del electroimán de un modo proporcional, aproximadamente
en W3máx.
12o. El
aumento de energía máxima Wmáz de las partículas
aceleradas en los sincrotrones y sincrofasotrones también se
consigue utilizando aceleradores de enfoque intenso (fuerte).
En
estos aceleradores, a lo largo de la órbita casi circular que
describe la partícula, se sitúan alternativamente secciones
magnéticas de dos tipos. En un tipo de secciones el campo magnético
varía según la ley del p. 11o, donde n es mucho menor
que cero (por ejemplo, n = -100), y en el otro tipo, n>> 1.
Las secciones del primer tipo aseguran el enfoque radial del
haz de partículas aceleradas, y las secciones del segundo tipo,
el enfoque vertical de dicho haz. El enfoque intenso permite
disminuir considerablemente las dimensiones del acelerador,
la masa del electroimán y el precio de toda instalación.
13o.
Para aumentar la porción de energía que emplean las partículas
aceleradas en las diversas reacciones nucleares (VIII.1.9.1o),
el bombardeo de blancos fijos con partículas de alta energía
se sustituye por instalaciones en las cuales se utiliza el método
de choque de haces. De las leyes de conservación de la
energía (I.3.4.3o) y el impulso (I.2.7.1o) se deduce que, cuando
se bombardea un blanco fijo, la porción de energía cinética Wc de
la partícula incidente, que se aprovecha en la reacción nuclear,
disminuye a medida que aumenta Wc. En
el método de choque de haces disminuye el impulso total de
las partículas después de la colisión y aumenta la fracción útil
de energía de la partícula. Por ejemplo, supongamos que en
un acelerador, los protones de los haces que chocan tienen
una energía de 26 GeV cada uno. El impulso total de los protones
que choquen con velocidades iguales, pero de sentidos opuestos,
es nulo. La energía de colisión de estos dos protones alcanza
50 GeV. Para obtener tal energía de choque bombardeando un
blanco fijo de hidrógeno con un haz de protones, la energía
de estos últimos debería ser del orden de 1400 GeV.
|
Colaboración:
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Armando
Javier Canchila Pérez
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|
Angélica
Patricia Cuadrado Monroy
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Elvia
Arangon Suárez
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