Capitulo
III.5. Dieléctricos
en un campo eléctrico
§ III.5.1 Momentos dipolares
de las moléculas de un dieléctrico
1o. Las substancias
que no conducen la corriente eléctrica se llaman dieléctricos. A
temperaturas no demasiado altas y en unas condiciones en
que el dieléctrico no esté sometido a la acción de campos
eléctricos muy intensos, en estas substancias, a diferencia
de los conductores, no existen portadores de corriente eléctrica
libre.
2o. Las moléculas
del dieléctrico son eléctricamente neutras y contienen igual
número de cargas positivas y negativas. No obstante, estas
moléculas tienen propiedades eléctricas. En primera aproximación
las moléculas del dieléctrico se pueden considerar como dipolos
de momento eléctrico dipolar
(III.2.2.3o).
en los que
es
la magnitud absoluta de las cargas sumariamente positivas
(y también sumariamente negativas) situadas, respectivamente,
en los centros de gravedad de las mismas, y
, la
distancia entre los centros de gravedad de las cargas positivas
y negativas. Como todo dipolo, la molécula de la substancia
crea en le espacio circuncidante un campo eléctrico. (III.2.2.3o).
3o. El dieléctrico
se dice que es neutro (dieléctrico neutro) si los
electrones de los átomos se encuentran en su molécula situados
simétricamente respecto de los núcleos (H2, O2,
CCl4 y otros). En estas moléculas los centros
de gravedad de las cargas positivas y negativas coinciden
en ausencia del campo eléctrico externo [l = 0 (p.
2o) ], y el momento dipolar
de
la molécula es nulo. Si el dieléctrico neutro se halla en
un campo eléctrico externo, se produce la deformación de
las envolturas electrónicas (VI.2.3.6o) de los átomos (moléculas),
y los centros de gravedad de las cargas positivas y negativas
se desplazan unos respecto a otros (l
0).
En la molécula (átomo) del dieléctrico surge un momento
eléctricodipolar inducido, proporcional a la intensidad
E del campo eléctrico:
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(en el SI)
|
|

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(en el sistema CGSE)
|
donde
es
el coeficiente de polarizabilidad (polarizabilidad)
de la molécula (átomo), y
la
constante dieléctrica en el SI (III.1.2.7o).
La polarizabilidad de una
molécula depende solamente de su volumen, y
no
depende de la temperatura. El movimiento térmico de las moléculas
de los dieléctricos neutros no influye en la aparición de
los momentos dipolares inducidos. Las moléculas con estos
momentos dipolares son semejantes a los dipolos cuasielásticos (inducidos).
4o. Se llama dieléctrico
polar aquél cuyas moléculas (átomos) tienen electrones
situados asimétricamente con respecto a sus núcleos (H2O,
HCl, NH3, CH3Cl y otros). En estas
moléculas los centros de gravedad de las cargas positivas
y negativas no coinciden y se encuentran prácticamente
a una distancia constante l unos de otros. Las moléculas
de los dieléctricos polares se asemejan por sus propiedades
eléctricas a los dipolos permanentes o rígidos,
los cuales tienen momento dipolar constante:
const.
5o. Un dipolo permanente,
situado en un campo electrostático exterior homogéneo, experimenta
la acción de un par de fuerzas (1.4.1.6o.) cuyo momento M es

El momento M del
par está dirigido perpendicularmente al plano que
pasa por los vectores
y
, y
desde el extremo de M la rotación desde
hacia
, por
el camino más corto, se realiza en sentido contrario al de
las agujas del reloj. En la fig. III.5.1 el momento M está dirigido
desde nosotros hacia detrás del dibujo y tiende a hacer girar
el dipolo de modo que los vectores
y
sean
paralelos entre si. En las moléculas reales de los dieléctricos
polares, además del giro de los ejes de los dipolos a lo
largo del campo, se produce la deformación de las moléculas
y en ellas se crea cierto momento dipolar inducido (p. 3o).
6o. Si un dipolo
permanente se encuentra en un campo eléctrico heterogéneo
en el cual la intensidad E varia en la longitud del
dipolo l, sobre el dipolo, además del momento de rotación M (p.
5o), actúa la fuerza

O, en una forma más general,
,
donde
y
son
las proyecciones del vector
sobre
los ejes del sistema de coordenadas cartesianas. En particular,
si el vector E está dirigido según el eje OX y
depende únicamente de la coordenada x (
,
y
),
entonces
.
Bajo la acción de la fuerza F el
dipolo permanente libre tiende a trasladarse a la región
de la máxima intensidad del campo.
7o. Un dipolo permanente
que se encuentra en un campo eléctrico externo tendrá la
energía potencial

en la que
es
el momento eléctrico del dipolo; E, la intensidad
del campo en el lugar en que se halla el dipolo; y
, el ángulo
entre el eje del dipolo y la dirección del vector E.
El signo menos significa que a la posición estable del dipolo
le corresponde el ángulo
cuando
la energía potencial del dipolo tiene su valor mínimo y el
vector
está dirigido
a lo largo del vector E.
§ III.5.2. Polarización de los dieléctricos
1o. Si un dieléctrico
polar (III.5.1.4o) no se encuentra en un campo eléctrico
externo, como resultado del movimiento térmico caótico de
las moléculas, los vectores de sus momentos dipolares serán
orientados caóticamente. Por esto, en cualquier volumen físicamente
infinitesimal
, la suma de los momentos dipolares
de todas las moléculas es nula.
En un dieléctrico neutro
que no se encuentre en una campo eléctrico externo no pueden
surgir momentos dipolaers inducidos en las moléculas (III.5.1.3o)
2o. Al introducir
el dieléctrico en un campo eléctrico externo se produce la polarización
del dieléctrico, que consiste en que en cualquier volumen
elemental
surge
un momento dipolar total de las moléculas distinto de cero.
El dieléctrico que se encuentra en este estado se dice que
está polarizado (dieléctrico polarizado). En
dependencia de la estructura de las moléculas (átomos) del
dieléctrico se distinguen tres tipos de polarización:
a) La polarización
dipolar (por orientación) en los dieléctricos
polares (III.5.1.4o). El campo eléctrico externo tiende
a orientar los momentos dipolares de los dipolos permanentes
a lo largo de la dirección del campo eléctrico (III.5.1.5o).
Esto se ve dificultado por el movimiento térmico caótico
de las moléculas, que tiende a dispensar arbitrariamente
los dipolos. Como resultado de la acción conjunta del campo
y del movimiento térmico aparece una orientación predominante
de los momentos eléctricos dipolares a lo largo del campo,
que crece al aumentar la intensidad de éste y al disminuir
la temperatura;
b) La polarización
electrónica (por deformación) en los dieléctricos
neutros (III.5.1.3o). Bajo la acción del campo eléctrico
externo, en las moléculas de los dieléctricos de este tipo
surgen momentos dipolares inducidos (III.5.1.3o) dirigidos
a lo largo del campo. El movimiento térmico de las moléculas
no ejerce influencia sobre la polarización electrónica.
En los dieléctricos gaseosos y líquidos, prácticamente
al mismo tiempo que la polarización dipolar se produce
la polarización electrónica;
c) La polarización
tónica en los dieléctricos sólidos que tienen redes
cristalinas iónicas (VIII.1.1.3o). Por ejemplo, NaCl, CaCl
y otros. El campo eléctrico externo provoca el desplazamiento
de todos los iones positivos en dirección de la intensidad E, y
de todos los iones negativos en sentido opuesto;
3o. La medida cuantitativa
de la polarización de un dieléctrico es su vector de polarización
. Se
llama vector de polarización (polarización)
la razón del momento dipolar eléctrico de un volumen pequeno
del
dieléctrico, a la magnitud de este volumen:

donde
es
el momento dipolar eléctrico de la i-esima molécula; y n,
el número total de moléculas que hay en el volumen
.
Este volumen debe ser tan pequeno
que, dentro de él, el campo eléctrico pueda considerarse
homogéneo (III.2.1.2o). Al mismo tiempo el número n de
moléculas que haya en el volumen
debe
ser suficientemente grande, para que se puedan utilizar los
métodos estadísticos de investigación (II.1.2.2o).
4o. Para un dieléctrico
neutro homogéneo (III.5.1.3o) que se encuentre en un campo
eléctrico también homogéneo,

donde n0 es
el número de moléculas en la unidad de volumen, y
, el
momento dipolar de una molécula. Aplicando la formula para
(III.5.1.3o),
obtenemos:
|

|
(en el SI),
|
|

|
(en el sistema CGSE)
|

donde x = n0
es
la susceptibilidad dieléctrica de la substancia.
5o. Para un dieléctrico
polar homogéneo (III.5.1.4o) que se encuentre en un campo
eléctrico también homogéneo,
, donde
es
el valor medio de la componente del momento dipolar permanente
de la molécula a lo largo de la intensidad del campo. Si
el dieléctrico polar se halla en un campo eléctrico externo
débil, la susceptibilidad dieléctrica se calcula por la fórmula
de Debye – Langevia:
|

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(en el SI)
|
|

|
(en el sistema CGSE)
|
aquí k es la constante de
Boltzmann (II.1.4.5o), y T, la temperatura absoluta.
Las demás notaciones véanse en III.5.1.3o.
En la fig. III.5.2 se muestra
la dependencia x = x
para
las moléculas neutras (a) y polares (b). La
recta (b) no pasa por el origen de coordenadas debido a que
en las moléculas polares se producen generalmente las polarizaciones
dipolar y electrónica (p. 1o b) y la susceptibilidad dieléctrica
consta de dos partes: x = x´ + x´´ donde x´ y x´´ vienen
expresadas por las fórmulas de los pp. 4o y 5o.
6o. Si el dieléctrico
se encuentra en un campo eléctrico homogéneo, la neutralidad
eléctrica de un volumen suyo cualquiera
que
contenga un número de moléculas suficientemente grande, se
asegura por la compensación mutua de las cargas de signos
contrarios de los dipolos adyacentes (fig. III.5.3). En las
capas delgadas próximas a la superficie S1 y S2 del
dieléctrico, que limitan su volumen como resultado de la
polarización dieléctrica aparecen cargas de polarización
superficiales.
Junto a la superficie por
la cual entrar las líneas de fuerza (III.2.1.4o) del campo
externo, aparecen las cargas negativas de los extremos de
las moléculas de dipolos, y en la superficie opuesta surgen
las cargas positivas. La densidad superficial (III.2.2.3o)
de
las cargas de polarización se calcula por la fórmula

en la que
es
la proyección del vector
sobre
la normal externa a la superficie del dieléctrico.
En un campo eléctrico heterogéneo,
la polarización del dieléctrico tampoco es homogénea y el
vector de polarización
depende
de las coordenadas. Por esto, además de las cargas de polarización
superficiales, surgen cargas de polarización volumétricas
distribuidas con la densidad volumétrica (III.2.2.3o)
:

donde
es
la divergencia del vector de polarización.
§ III.5.3 Relación entre los vectores de desplazamiento, intensidad y polarización
1o. En las substancias
se distinguen dos tipos de cargas eléctricas: libres y ligadas.
Se llaman cargas ligadas las
que entran en la composición de los átomos y las moléculas,
y también las cargas de los iones en los sólidos cristalinos
con red ionica (VII.1.1.3o). Las cargas no ligadas con las
partículas de las substancias, antes mencionadas reciben
el nombre de cargas libres. Son cargas libres: a)
las cargas de los portadores de corriente en los medios conductores
(los electrones de conducción de los metales y semiconductores
(III.3.4.1o), los huecos de los semiconductores (VII.2.10.3o),
los iones de los electrólitos y los gases, etc.); b) las
cargas excedentes comunicadas al cuerpo por diversos procedimientos
que alteran su neutralidad eléctrica. Por ejemplo, las cargas
aportadas desde fuera sobre la superficie de un dieléctrico.
2o. En un dieléctrico,
en un caso general, el campo eléctrico es creado tanto por
las cargas libres como por las ligadas. El vector intensidad E caracteriza
el campo resultante en el dieléctrico, creado por ambos tipos
de cargas, y depende de las propiedades eléctricas de éste,
es decir, de su permitividad relativa
(III.1.2.4o).
Pero la fuente primaria del campo eléctrico en el dieléctrico
son las cargas libres. El hecho es que el campo de cargas
ligadas surge en el dieléctrico como resultado de la polarización
de este último, que se encuentra en el campo eléctrico externo
creado por el sistema de cargas eléctricas libres.
3o. Los conocimientos
expuestos en los pp. 1o y 2o requieren precisar el teorema
de Ostrogradski – Gauss (III.2.3.3o). La suma algebraica
de las cargas
, que
figura en el segundo miembro del teorema, debe entenderse
como la suma algebraica de las cargas eléctricas libres abarcadas
por la superficie cerrada S, es decir,
, de
manera que el teorema tiene la forma
|

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(en el SI)
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(en el sistema CGSE)
|
En esta forma el teorema de Ostrogradski – Gauss
es correcto para el campo eléctrico tanto en un medio homogéneo
e isótropo como en un medio heterogéneo y anisótropo (compárese
con III.2.3.3o).
4o. Para un campo
eléctrico en el vacío.
|

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(en el SI)
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|

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(en el
sistema CGSE).
|
El flujo del vector intensidad E a
través de una superficie cerrada arbitraria S en el
vacío es:
|

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(en el SI)
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|

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(en el sistema CGSE).
|
Para el campo en una substancia,
de acuerdo con el p. 2o, el flujo del vector E será igual
a
|

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(en el SI),
|
|

|
(en el sistema CGSE).
|
La suma de las cargas ligadas
abarcadas
por la superficie cerrada S se calcula por la formula


donde
es
la proyección del vector de polarización sobre la normal
externa a la superficie dS. De este modo,
|

|
(en el SI),
|
|

|
(en el sistema CGSE).
|
La comparación con la formulación
general del teorema de Ostrogradski – Gauss, dada en el p.
3o, permite establecer la relación entre los vectores D, E y
:
|

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(en el SI),
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|

|
(en el
sistema CGSE),
|
o, en virtud del carácter arbitrario
de la normal externa n,
|

|
(en el SI),
|
|

|
(en el sistema CGSE)
|
Estas formulas son la generalización de
las del (III.2.3.1o). Para un medio homogéneo e isótropo,
utilizando los resultados de III.5.2.3o, tenemos:
|

|
(en el SI),
|
|

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(en el sistema CGSE)
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Por consiguiente,
|
,
donde =1
+ x
|
(en el SI)
|
|
,
donde =
1+4
|
(en el sistema CGSE)
|
La magnitud
es
la permitividad relativa (compárese con III.1.2.4o).
Para el vacío,
=
1 y x = 0.
El concepto de
introducido
en III.1.2.4o sólo tiene sentido para los medios homogéneos
isótropos.
§ III.5.4 Ferroeléctricos
1o. Por eléctricos
de Seignette, de Rochelle o ferroeléctricos se entiende
el grupo de dieléctricos cristalinos cuyo nombre inicial
se debió a la primera substancia estudiada de este tipo,
la sal de Seignette NaKC4H4O64H2O.
También puede servir de ejemplo de ferroeléctrico el titanio
de bario BaTiO3. Los ferroeléctricos se caracterizan
por el hecho de que su permitividad relativa (III.1.2.4o)
aumenta bruscamente en un intervalo de temperaturas determinado
(fig. III.5.4).
2o. La permitividad
relativa
y
la susceptibilidad dieléctrica x (III.5.2.3o) de los
ferroeléctricos son funciones de la intensidad E del
campo creado en la substancia (fig. III.5.5).
Como consecuencia de esto, en
los ferroeléctricos no se observa dependencia lineal entre
los valores
y E.
La dependencia del desplazamiento eléctrico D respecto de
la intensidad del campo tiene carácter complejo, y la relación
lineal entre D y E sólo existe cuando los valores de E son
muy grandes (fig. III.5.6).
3o. El monocristal
del ferroeléctrico está dividido en regiones espontáneamente
polarizadas llamadas dominios (compárese con III.13.5.4o).
La polarización espontánea de los dominios
es el resultado de la orientación de los momentos dipolares
de las moléculas que hay dentro del dominio en una dirección
determinada. En ausencia de campo eléctrico externo, los
vectores de polarización de diversos dominios están orientados
caóticamente y, para un monocristal grande o un policristal,
es el promedio de polarización total es nulo. Bajo la acción
de un campo eléctrico, en el ferroeléctrico se produce la
reorientación de los momentos eléctricos de los dominios,
y en el cristal aparece una polarización total distinta de
cero.
4o. La formación
de dominios en los ferroeléctricos ocurre en un intervalo
de temperaturas determinado; entre los puntos de Curie superior
e inferior
y
(compárese
con III.13.5.3o). para la sal de Seignette (p. 1o),
Cuando
, las
fuerzas de interacción entre los dipolos no pueden resistir
el movimiento térmico, la polarización espontánea de los
dominios se rompe y el ferroeléctrico se convierte en un
dieléctrico polar ordinario. El crecimiento brusco de la
capacidad calorífica de la substancia demuestra que en el
punto de Curie se produce una transición de fase de segundo
orden (II.5.4.2o). Por encima del punto de Curie
existe
una fase no ordenada y, en ausencia de campo externo, el
dieléctrico no esta polarizado. Cuando
existe
una fase ordenada cuyo indicio es la polarización espontánea
en los dominios ).
5o. En los ferroelectricos
se produce el fenómeno de histéresis dieléctrica (retraso).
En la fig. III.5.7 se ve que con el aumento de la intensidad
del campo eléctrico externo, el modulo del vector
crece
y alcanza la saturación en el punto a. Al disminuir E hasta
cero, en el ferroelectrico se conserva una polarización
remanente caracterizada por el valor
del
vector de polarización. Esta polarización solo desaparece
totalmente si el ferroeléctrico se somete a la acción de
un campo eléctrico de sentido contrario, cuya intensidad
se
llama fuerza coercitiva. La variación periódica de
la polarización del ferroeléctrico se debe a la energía eléctrica
que se invierte en calentar la substancia. El área del bucle
de histéresis es proporcional a la energía eléctrica que
se transforma en energía interna de la unidad de volumen
del ferroeléctrico por ciclo.
Colaboración :
Alvaro Rodríguez
Gerson Becerra
Jorge Vargas
Deksy Ortiz