Capítulo III.9. Corriente eléctrica
en los líquidos y en los gases
§ III.9.1. Leyes de la electrólisis
de Faraday. Disociación electrolítica.
1°. Los líquidos son conductores
de la corriente eléctrica (electrólitos, conductores de segunda
clase) si bajo la acción de un campo eléctrico externo puede
efectuarse en ellos el movimiento ordenado de los iones.
El movimiento ordenado de
los iones en los líquidos conductores se produce en el campo
eléctrico engendrado por los electrodos, o sea, por los
conductores unidos a los polos de una fuente de energía eléctrica. El
electrodo positivo se denomina ánodo, y cátodo el
negativo. Los iones positivos –cationes- (iones
de los metales y del hidrógeno) se mueven hacia el cátodo, y
los iones negativos –aniones- (iones de los radicales ácidos
y del hidroxilo) se mueven hacia el ánodo. La corriente eléctrica
en los electrólitos va acompanada del fenómeno de electrólisis,
es decir, del desprendimiento (en los electrodos) de las partes
componentes de las substancias disueltas o de otras, que resultan
de las reacciones secundarias en esos electrodos.
2°. Primera ley
de Faraday (primera ley de la electrólisis): la masa M de
substancia que se desprende en el electrodo es directamente
proporcional a la carga eléctrica Q que pasa por el electrólito:
si a través de éste se hace pasar, durante el tiempo t, corriente continua
de intensidad I .
El coeficiente de proporcionalidad k se denomina equivalente
electroquímico de la substancia. Este coeficiente es numéricamente
igual a la masa de la substancia desprendida cuando por el
electrólito pasa la unidad de carga eléctrica, y depende de
la naturaleza química de dicha substancia.
3°. Segunda ley de Faraday (segunda ley de la electrólisis):
los equivalentes electroquímicos de los elementos son directamente
proporcionales a sus equivalentes químicos:
donde C es cierta constante universal para todos los elementos, y kx es el equivalente químico,

Aquí A es la masa atómica del elemento (en kg./mol), y z, su
valencia.
Así pues, la constante de Faraday (número de Faraday) (IX).
4°. La ley unificada de la electrólisis (ley unificada de Faraday):

permite esclarecer el sentido físico de F, porque precisamente cuando ,
el número de Faraday F = Q. La cantidad de substancia
igual a 1/z moles recibe el nombre de equivalente gramo. Cuando z
= 1, el equivalente-gramo de la substancia es igual a un
mol. La constante de Faraday es numéricamente igual a la carga
eléctrica que debe pasar por el electrólito para que en el electrodo
se desprenda un equivalente-gramo de substancia.
5°. La descomposición de las moléculas neutras en iones con cargas
de signos opuestos, como resultado de la interacción de la substancia
disuelta con el disolvente, se llama disociación eletrolítica. Las
causas de la disociación electrolítica son el movimiento térmico
de las moléculas polares (III.5.1.4°) de la substancia disuelta,
constituidas por iones con cargas opuestas y enlazados entre
sí (VI.2.4.3°), y la interacción de estas moléculas con las moléculas
polares del disolvente. Estas dos causas hacen que se debilite
el enlace heteropolar en las moléculas iónicas (VI.2.4.3°) y
que éstas se transformen en dos iones con cargas opuestas.
Se llama coeficiente (grado) de disociación a la relación entre el número de moléculas n’ disociadas
en iones en un volumen determinado, y el número total n0 de moléculas
de la substancia disuelta en el mismo volumen: 
6°. El proceso inverso a la disociación electrolítica (p. 5°)
se denomina recombinación, o sea, reagrupación de los
iones de signos opuestos, en moléculas neutras. Si entre los
procesos de disociación y de recombinación existe un equilibrio
dinámico, a se halla por la ecuación
,
cuando , tenemos
que es
decir, en las disoluciones débiles todas las moléculas están
disociadas. A medida que aumenta la concentración de la disolución, a disminuye. En las soluciones muy concentradas
.
§ III.9.2.
Atomicidad de las cargas eléctricas
1°. De
las leyes de la electrólisis de Faraday se deduce que todas las
cargas eléctricas están constituidas por un número entero de
cargas elementales indivisibles.
2°. La magnitud Q de la carga de cualquier ion:
,
donde z es la valencia del ion; F, el número de Faraday (III.9.1.4°);
y NA, el número de Avogadro (IX). La carga
de ion monovalente es igual a la carga e del electrón
o del protón:
Toda carga eléctrica
está constituida por un número entero de cargas elementales e (III.1.1.2°).
§ III.9.3. Condición electrolítica
de los líquidos
1°. La densidad de
la corriente j (III.7.2.3°) en una sección arbitraria SS perpendicular
a la dirección del movimiento de los iones (fig. III.9.1), es
igual a la suma de las densidades de las corrientes de iones
positivos y negativos:

siendo y , donde y , y , y son, respectivamente, las cargas, las concentraciones
y las velocidades medias del movimiento ordenado (es decir, de
la deriva bajo la acción del campo magnético) de los iones
positivos y negativos.
2°. Las velocidades medias de deriva de los iones son proporcionales
a la intensidad E del campo eléctrico:
 
donde las magnitudes positivas u+ y u- se llaman movilidades de los iones. La movilidad iónica
es igual a la relación entre los módulos de los vectores velocidad
media de deriva e intensidad del campo, y no depende de la intensidad E del
campo eléctrico. Como en los electrólitos no hay cargas espaciales,
.
Además, .
3°. Ley de Ohm para la
densidad de la corriente en los electrólitos (compárese con III.7.3.4°):

.
La resistividad r del electrolito (III.7.3.4°) constituye
.
Si al disociarse las moléculas del soluto, se forman k+ iones positivos y k- iones negativos, entonces
,
donde a es el grado de disociación, n0 la
concentración de sustancia disuelta (III.9.1.5°), y
.
La relación NA / z+ es el número de
iones positivos que hay en un equivalente gramo (III.9.1.4°). Si
se introduce la magnitud
,
llamada concentración equivalente de la solución, que representa el
número de equivalentes gramo de iones de un signo, contenidos
en la unidad de volumen del electrólito (en estado libre y ligados
en las moléculas), tenemos que
.
§ III.9.4. Conducción de la electricidad por los gases
1°. Los gases constituidos por átomos y moléculas neutras son aisladores
y no conducen la corriente eléctrica. La conducción de electricidad
se produce en los gases ionizados.
Se llama ionización de una molécula (átomo) la separación de uno
o varios electrones de ella y su transformación en un ion positivo. Si
la molécula (átomo) de un gas captura electrones, surgen iones
negativos.
El proceso inverso a la ionización, en el cual los electrones al unirse
a un ion positivo forman una molécula (átomo) neutra, recibe
el nombre de recombinación.
2°. Para ionizar las moléculas (átomos) hay que realizar un trabajo
de ionización Ai contra las fuerzas de
atracción entre el electrón que se arranca y el residuo atómico,
es decir, contra las demás partículas de la molécula (átomo). La
magnitud de Ai depende del estado
energético del electrón que se arranca (IV.2.1.9°) en el átomo
o en la molécula de un gas dado. La energía de ionización
aumenta a medida que crece la multiplicidad de la ionización,
o sea, el número de electrones arrancado del átomo.
3°. Se denomina potencial de ionización ji la diferencia de potencial del campo eléctrico acelerador que debe recorrer
la partícula cargada para acumular una energía igual a la de
ionización: ji = Ai /
e, donde e es la magnitud absoluta de la carga de la partícula.
4°. La ionización de un gas se debe a las acciones externas: suficiente
elevación de la temperatura, influencia de diversas radiaciones,
rayos cósmicos y bombardeo de las moléculas (átomos) del gas
con electrones o iones rápidos. La intensidad de la ionización se
mide por el número de pares de partículas cargadas, con signos
contrarios y que se forman por unidad de tiempo en la unidad
de volumen del gas.
5°. Se da el nombre de ionización por choque de un gas,
a la ionización debida a la acción de los electrones o iones
móviles.
La energía cinética mínima (I.3.2.1°) que debe tener la partícula ionizante
se calcula partiendo de las leyes de conservación del impulso
y la energía y es igual a
,
donde Ai es el trabajo de ionización; m,
la masa del electrón; y M, la masa del átomo.
Esta energía se aproxima tanto más a Ai cuanto menor
es la relación . Un
electrón y un ion de carga única, al pasar por una misma diferencia
de potencial Dj, acumulan la misma energía .
De la fórmula anterior se deduce que para la ionización por choque con
electrones o iones, cuya masa supera el 104 veces
la masa del electrón, los iones deben recorrer en el campo acelerador
una diferencia de potencial mayor que los electrones.
§ III.9.5 Nociones sobre los distintos tipos de descarga a través de un gas
1°. Se llama descarga en un gas el proceso de paso de la corriente
eléctrica a través de dicho gas.
Si la descarga en el gas se debe a agentes ionizadores (III.9.4.4°) externos
y cesa cuando éstos dejan de actuar, tendremos una descarga
en gas no automantenida. En la fig. III.9.2 se representa
la curva de dependencia de la intensidad de la corriente I respecto
de la tensión U entre los electrodos para una descarga
no automantenida. En la primera parte de la curva, donde las
tensiones no son grandes, se cumple una ley de Ohm semejante
a la ley para los electrólitos (III.9.3.2°). Si en el gas surgen
electrones o iones de carga única,
,
donde n0 es el número de pares de partículas cargadas (de
signos contrarios) que hay en una unidad de volumen, u+ y u- son
las movilidades de los iones positivos y negativos; y e,
el valor absoluto de la carga del electrón. En un amplio intervalo
de presiones, comprendido entre 10 y 107 Pa, la movilidad
iónica del gas es inversamente proporcional a la presión.
2°. En la segunda parte de la curva de la fig. III.9.2, la dependencia
lineal entre la intensidad de la corriente I y la tensión U se
infringe a causa de que la concentración de iones en el gas disminuye. En
esta región, al aumentar U, la intensidad de la corriente
crece cada vez más lentamente.
En la tercera parte de la curva de la fig. III.9.2,
a partir de cierta tensión Us, la intensidad
de la corriente permanece constante cuando aumenta la tensión. Esto
se debe a que siendo invariable la intensidad de ionización (III.9.4.1°),
en los campos eléctricos fuertes todos los iones que se forman
en el gas en la unidad de tiempo, llegan a los electrodos. La
intensidad de la corriente no aumenta mas mientras permanezca
invariable la intensidad de la ionización. La saturación comienza
a consecuencia de que todas las partículas cargadas que se forman,
moviéndose en el campo eléctrico intenso, alcanza los electrodos
antes de que una parte apreciable de ellos tenga tiempo para
recombinarse con las partículas de signo contrario.
Se llama corriente de saturación la máxima intensidad de corriente Is posible
para una intensidad de ionización dada:
donde N0 es el número máximo de pares de iones monovalentes
que se forman en el volumen del gas en la unidad de tiempo con
una intensidad de ionización dada. La dependencia lineal entre Is y N0 confirman
la naturaleza iónica de la conductividad de los gases.
3°. Se da el nombre de descarga en gas automantenida a la
descarga eléctrica que continúa en el gas después de cesar la
acción del agente ionizador externo. Para que exista esta descarga
es necesario que en el gas tenga lugar la formación continua
de nuevos pares de partículas cargadas, de signos contrarios.
La principal fuente de éstas partículas es la ionización
por choque del gas (III.9.4.5°). Con una tensión suficiente
entre los electrodos, los electrones en el volumen del gas son
tan fuertemente acelerados por el campo eléctrico, que su energía
resulta ser suficiente para ionizar las moléculas del gas (III.9.4.5°) (ionización
volumétrica). Los electrones secundarios, acelerándose en
el campo eléctrico, también ionizan las moléculas del gas.
Como resultado, aumenta mucho el número de portadores de corriente en el gas
y su conductividad (4a parte de la curva de la fig.
III.9.2). Pero la ionización por la acción de los electrones
es insuficiente para que se efectúe la descarga automantenida.
Los electrones que se mueven en sentido del cátodo al ánodo ionizan las moléculas
del gas que están más cerca del ánodo que el punto en que surgen
los electrones. Si la energía de los iones positivos no basta
para la ionización por choque de las moléculas del gas o para
arrancar electrones del cátodo mecánico (ionización superficial),
los electrones sólo pueden surgir cerca del cátodo del tubo de
descarga por la acción de agentes ionizadores externos. Cuando
dicha acción cesa disminuye la región en que se produce la ionización
por choque, la cual se va apretando hacia el ánodo a medida que
los electrones se mueven hacia él. El cese de la ionización
por choque en estas condiciones hace que se interrumpa la descarga
en el gas.
4°. La ionización superficial (p.3°) que se produce cuando la tensión U es
grande, genera electrones secundarios y engendra un alud bilateral
de electrones e iones positivos. En este caso la acción del
agente ionizador externo no tiene importancia para la continuación
de la descarga en el gas. Aumentando la tensión U entre
los electrodos de los tubos de descarga se puede efectuar la descarga
eléctrica disruptiva en el gas, es decir, el paso de la descarga
no automantenida a la automantenida. Se llama tensión de
encendido (tensión disruptiva) la tensión U = Ue correspondiente
a la ruptura eléctrica. Para la descarga en un tubo con electrodos
planos, paralelos entre sí, situados a la distancia d uno
de otro, la tensión disruptiva depende del producto pd,
en el que p es la presión del gas (fig.III.9.3). Además, Ue depende
de la naturaleza química del gas y del material de cátodo.
Las descargas en un gas luminiscente, por efecto de corona, por chispas
y en arco, son variedades de descargas automantenidas en
gases las cuales se omiten en este manual.
§ III.9.6. Algunos conocimientos sobre el plasma
1°. Se denomina plasma el estado especial de la substancia cuya
propiedad más importante es que sus partículas están ionizadas
en su mayoría y pueden llegar a estarlo en su totalidad. El grado
de ionización a es
la relación entre el número de partículas ionizadas y su cantidad
inicial. Por su grado de ionización, el plasma se clasifica en: débilmente
ionizado (a constituye
una fracción de %), moderadamente ionizado (a es igual a varios %), y totalmente ionizado (a se
aproxima al 100%).
El plasma débilmente ionizado existe en la ionosfera, capa conductora
de la atmósfera que se extiende a alturas desde 60 hasta 2 x
104 km. sobre la superficie de la Tierra.
El plasma totalmente ionizado, que se forma a temperaturas ultra altas
(plasma de alta temperatura), existe en el Sol y en las
estrellas calientes.
En condiciones de laboratorio el plasma es generado en las descargas en
gas (III.9.5.1°) de las fuentes de luz por descarga en gas. El
plasma acelerado se utiliza como agente activo (II.4.1.1°) en
los motores de reacción. El plasma se puede emplear también
para transformar directamente la energía interna en eléctrica
(generadores magnetohidrodinámicos y fuentes de energía eléctrica
a base del plasma).
La gran cantidad de partículas cargadas que hay en el plasma condiciona
su gran conductibilidad y, en este sentido, hace que se aproxime
a las propiedades de los conductores de corriente eléctrica.
2°. Condición
necesaria para que pueda existir el plasma en cierta densidad
mínima rmín de partículas cargadas, a partir de la cual puede
hablarse ya de plasma y no de una simple aglomeración de partículas
cargas aisladas. La densidad rmín se determina por la desigualdad L >> D,
en la que L es la dimensión lineal del sistema de partículas,
y D, un parámetro — distancia del «plasma», llamado distancia o radio de apantallamiento
de Debye: (en
el sistema CGSE) donde ei es la
carga; ni,1 la concentración; Ti la
temperatura del i-ésimo tipo de partículas; y k, la
constante de Boltzmann (II.1.4.5°). La suma se extiende a todos
los tipos de partículas. D es la distancia a la cual se produce
el apantallamiento del campo coulombiano de una carga cualquiera
del plasma. La causa del apantallamiento es que toda carga esta
rodeada principalmente por partículas con cargas de signo contrario
al suyo.
Una
definición mas exacta del plasma es: el conjunto casi neutro
de un gran numero de partículas cargadas que ocupan una región
del espacio de dimensiones lineales L>>D. Cuando L>> D, en
cuanto se producen alteraciones de la neutralidad del plasma,
esta se restablece a expensas de los intensos campos eléctricos
recuperadores que surgen en el plasma. El radio de apantallamiento
de Debye caracteriza la interacción de las partículas en el plasma. Resulta
que ~
N2/3, donde N = 3. Aquí Wp es
la energía potencial de la interacción de dos partículas que
se hallan entre si a la distancia media, igual a n-1/3 (n es
la concentración de partículas), y Wc ,la energía
cinética de estas partículas. La magnitud N es el número
total de partículas que hay en una esfera de radio D y
se llama número de Debye. Si N es grande, el plasma se llama gaseoso y
termodinámica se considera como un gas perfecto con ecuación
de estado p = nkT (II.1.4.5°).
3°. La
interacción coulombiana de largo alcance de las partículas cargadas
en el plasma acarrea una peculiaridad cualitativa de este, que
permite considerarlo como cuarto estado de agregación de la substancia.
Propiedades
principales del plasma:
a) una
fuerte interacción con los campos magnéticos y eléctricos externos, debida a su
gran conductibilidad eléctrica;
b) una interacción
colectiva especifica de sus partículas, que se efectúa por
medio de un campo especial cuya naturaleza no puede estudiarse dentro de los limites de este manual;
c) en virtud de las interacciones remotas, el plasma
es un medio elástico peculiar en el cual se excitan y propagan
fácilmente oscilaciones y ondas de distinto tipo.
4°. El movimiento del plasma en el campo
magnético se utiliza en el método de transformación directa de
la energía interna del gas
ionizado en electricidad. Este método su ha realizado en los generadores
magnetohidrodinámicas (generadores MHD). El principio en
que su basa el funcionamiento del generador MHD consiste
en lo siguiente: el gas que se produce al quemarse el combustible,
que es un plasma, se mueve en un fuerte campo magnético transversal.
En el plasma electro conductor, lo mismo que en cualquier conductor
que se moviera en dicho campo, se produce el fenómeno de inducción
electromagnética (III.12.1.1°). La Fem. de inducción se recoge
por medio do electrodos y pasa al circuito exterior. La fig.
III.9.4 ilustra el esquema de un generador MHD. El gas ionizado
que se produce al quemarse el combustible, pasa por una tobera
y su energía interna se convierte en cinética. Al moverse este
gas en el campo magnético transversal B, bajo la acción
del campo eléctrico inducido (III.12.1.1°) los iones positivos
se desplazan hacia el electrodo superior, y los electrones libres,
hacia el inferior. Cuando los electrodos se cierran sobre una
carga externa formando un circuito, se genera corriente eléctrica.
5a. En
el plasma es posible el estado de equilibrio termodinámico
a una temperatura determinada, cuando la disminución del numero
de partículas cargadas, a causa de la recombinación
(III.9.4.1"),
es compensada por nuevos actos de ionizaci6n. En este plasma
existe igualdad entre las energías cinéticas de las distintas
partículas que lo componen. Los procesos de intercambio de energía
entre sus partículas, así como el intercambio de energía entre
el y la radiación negra (V. 5.1.8°), son procesos en equilibrio
(II.1.3.7a). El plasma que tiene tales propiedades se denomina plasma
isotérmico. Esta clase de plasma existe en la atmósfera de las estrellas de elevada temperatura.
Para
conseguir un alto grado de ionización del plasma que permanece
en equilibrio termodinámico, con cargas iguales según su maginitud,
pero de signos contrarios, es necesario reducir Al máximo la recombinación de las partículas (111.9.4.1°). La ionización
total del plasma se puede obtener cuando kT >> e i donde i es
el potencial de ionizaci6n de los átomos del gas (III.9.4.3°),
y kT la energía media del movimiento térmico
de las partículas del plasma. Para el hidrogeno y el deuterio
esto corresponde a T ≈ 160 000 K. En tales condiciones
desempena un papel importante la radiación del plasma
y es difícil aislar este de las paredes (p. 7°).
6°. En el plasma de descarga en un gas (111.9.5.1°) (plasma
de descarga gaseosa) no existe equilibrio termodinámico
(p. 5°). Las partículas cargadas se hallan en este plasma en
un campo eléctrico acelerador.
La
energía media de los electrones en el plasma de descarga gaseosa se
caracteriza por cierta temperatura electrónica Te, que
corresponde a la distribución de Maxwell de los electrones
según sus energías (11.3.3.7°). En virtud de la ausencia
de equilibrio termodinámico en este plasma, Te tiene
carácter convencional. La energía cinética media de las partículas
neutras es mucho menor que la energía cinética media de los electrones.
Además de la temperatura electrónica Te,
también son parámetros del plasma de descarga gaseosa: la concentración
de electrones ne , el numero de ionizaciones
correspondiente a un electrón por segundo, la densidad
de la corriente iónica o electrónica y la intensidad
longitudinal Ez del campo eléctrico establecido a
lo largo del eje de simetría del plasma.
7°. La posible existencia del plasma de descarga gaseosa termodinámicamente
inestable se establece a costa de la energía de la corriente
de descarga que lo atraviesa. En ausencia de campo eléctrico
externo, el plasma de descarga gaseosa desaparece.
Se
denomina desionización del gas la desaparición del plasma
de descarga gaseosa no mantenido, es decir, <<abandonado a
su propia suerte>>.
Además de los procesos de ionización y recombinación (III.9.4.1°),
en el balance de energía del plasma existente en un volumen limitado,
desempena un gran papel su interacción con las paredes que limitan
su volumen, la radiación del mismo y el desplazamiento de la
radiación en él. La difusión de las partículas cargadas hacia
las paredes y su recombinación en éstas, así corno la
transmisión de energía a dichas paredes por conductibilidad térmica
del plasma (11.3.8.2°), contaminan este último con impurezas
y hacen que disminuya su energía. Para proteger el plasma contra
tales fenómenos se tiende a evitar su contacto con las paredes
confinándolo en un campo magnético. La radiación del plasma
en la banda óptica y en la ultravioleta lejana esta constituida
por la radiaci6n de frenado de los electrones, debida al frenado
de estos en los iones, por la radiaci6n ordinaria de las partículas
excitadas y por la radiaci6n de precombinación que surge en el
proceso de precombinación (III. 9.4.1°). En el campo magnético
el plasma tiene además una radiación especial, de betatrón (sincrotrón),
cuyo estudio rebasa el marco de este manual.
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Mónica Pilar Quintero Díaz
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María Teresa Acosta Sierra
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