Capítulo I.2. Leyes de Newton
§ 1.2.1. Primera ley de Newton. Sistemas inerciales de referencia
1°. Como primera ley
de la dinámica tomó Newton la ley, establecida ya por Galileo, según la cual un punto material conserva su estado de reposo o de movimiento rectilíneo y uniforme
mientras la acción de otros cuerpos no le obligue a salir de dicho estado.
La primera ley de Newton indica que
el estado de reposo o de movimiento rectilíneo y uniforme no requiere
para su conservación ninguna acción externa. En esto se
pone de manifiesto una propiedad dinámica particular de los
cuerpos que se llama inercia. Por esto a la primera ley
de Newton se le da también el nombre de ley o principio
de la inercia, y al movimiento de un cuerpo en ausencia de
acciones por parte de otros cuerpos, el de movimiento por inercia.
2°. El movimiento mecánico es relativo:
para un mismo cuerpo su carácter puede ser diferente en distintos
sistemas de referencia (1.1.2.1°) que se muevan el uno con respecto
al otro. Por ejemplo, un cosmonauta que se halle a bordo de
un satélite artificial de la Tierra estará en reposo en el sistema de referencia
solidario del satélite. Al mismo tiempo, con respecto a la Tierra se moverá junto con dicho
satélite siguiendo una órbita elíptica,
es decir, su movimiento no será uniforme ni rectilíneo.
Es natural por esto que la primera ley de Newton deba cumplirse
no en cualquier sistema de referencia. Por ejemplo,
una esfera que se encuentre
en el suelo liso del camarote de un barco
que marche con movimiento uniforme y rectilíneo, puede comenzar a moverse por el suelo sin que sobre ella
actúe ningún cuerpo externo.
Para esto es suficiente que la velocidad del barco empiece a variar. El sistema
de referencia con respecto al cual un punto material, libre de
acciones externas, está en reposo o se mueve uniforme
y rectilíneamente, se llama sistema de referencia inercial. El contenido de la primera ley de Newton se reduce
en esencia a dos afirmaciones:
primera, que todos los cuerpos tienen la propiedad de la inercia y, segunda, que existen sistemas de referencia inerciales.
3°. Dos sistemas de referencia
inerciales cualesquiera sólo pueden moverse el uno con respecto al otro con movimiento de traslación uniforme y rectilíneo. Se ha establecido experimentalmente
que en la práctica es inercial el sistema heliocéntrico de
referencia cuyo origen de coordenadas se halla en el centro de inercia (1.2.3.3°) del Sistema
Solar (aproximadamente en el centro del Sol) y cuyos ejes están
trazados en las direcciones de tres estrellas lejanas elegidas, por ejemplo, de
tal manera, que
los ejes de coordenadas sean perpendiculares
entre sí. El sistema de referencia
del laboratorio, cuyos ejes de coordenadas están asociados rígidamente a la Tierra no es inercial,
a causa principalmente de la rotación diaria de la Tierra. No
obstante, la Tierra gira tan despacio, que la aceleración normal máxima
(1.1.4.6 ) de los puntos de su superficie en la rotación diaria no excede de 0,034 m/s2. Por esto, en la mayoría de
los problemas prácticos, el sistema de referencia del laboratorio se puede considerar inercial aproximadamente.
4°. Los sistemas inerciales de referencia desempenan
un papel particular no sólo en la mecánica, sino también
en todas las demás partes de la física. Esto se debe a que, según
el principio de la relatividad de Einstein (1.5.1.2°), la expresión
matemática de cualquier ley física debe tener la misma forma en todos los sistemas
inerciales de referencia. Por esto, en adelante utilizaremos, sin advertirlo cada vez, únicamente sistemas inerciales de referencia.
Las leyes del movimiento de un punto material con respecto a
un sistema de referencia no inercial se estudianen el capítulo 1.7.
§ 1.2.2. Fuerza
1°. Se llama fuerza la magnitud vectorial que
sirve de medida de la acción mecánica que sobre el cuerpo considerado ejercen otros cuerpos. La interacción mecánica puede efectuarse
tanto entre cuerpos en contacto directo (por
ejemplo, en el rozamiento o cuando
los cuerpos presionan entre si), como entre cuerpos separados unos de
otros. La forma particular de la mate-
ria que liga las partículas de
substancia en sistemas únicos y
que transmite con velocidad finita la acción de unas partículas sobre otras, se llama campo físico o simplemente campo. La
interacción entre cuerpos separados
se realiza por medio de los campos gravitatorios y electromagnéticos creados
por ellos (por ejemplo, la atracción
de los planetas hacia e 1 Sol, la interacción de los cuerpos cargados eléctricamente,
de los conductores con corriente,
etc.). La acción mecánica que sobre un cuerpo dado ejercen otros cuerpos
se manifiesta de dos formas. Primera, es capaz de provocar la variación
del estado de movimiento mecánico del cuerpo considerado y, segunda, su
deformación. Estas dos manifestaciones de la acción de la fuerza pueden
servir de base para medir las fuerzas. Por ejemplo, la medición
de las fuerzas por medio del
dinamómetro de resorte se basa en la ley de Hooke (VII.1.3.40) para la tracción longitudinal.
Aplicando el concepto de fuerza, en la mecánica
suele hablarse de movimiento y de deformación del cuerpo por la acción6 las fuerzas aplicadas a él. Como es natural, se sobrentiende que a cada fuerza le corresponde siempre algún cuerpo que actúa sobre el considerado con dicha fuerza.
Una
fuerza F está totalmente definida si se dan su módulo, su dirección
en el espacio y su punto de aplicación. La recta, a lo largo de la cual está dirigida la
fuerza, se llama directriz o línea de acción de la fuerza. El campo que actúa sobre un punto material con la fuerza F, se llama campo
estacionario si no varía con el tiempo í, es decir, si
en cualquier punto del carneo la fuerza F no depende explícitamente del tiempo: .
Para que un campo sea estacionario
es preciso que los cuerpos que lo crean estén en reposo con respecto al sistema de referencia inercial que se utiliza para estudiar el campo.

2°. La acción simultánea de varias fuerzas F1, F2,
. . ., Fn (fig. 1.2.1,a) sobre un punto material M es
equivalente a la acción de una sola fuerza, llamada resultante, igual
a la suma geométrica de aquéllas
La resultante cierra el polígono de
fuerzas F1, F2, . . ., Fn (fig. 1.2.1. b).
Si el cuerpo es rígido, la acción de la fuerza sobre él
no varía si el punto de aplicación de ésta se traslada a lo largo de su
línea de acción dentro de los límites del cuerpo. En otras
palabras, las fuerzas aplicadas a un cuerpo
rígido se pueden considerar como vectores deslizantes.
3°. Un cuerpo se llama libre si sobre su posición
y movimiento en el espacio no se imponen
ningunas limitaciones. Por ejemplo, un avión en vuelo es un cuerpo libre, lo
mismo que
un submarino navegando sumergido.
En la mayoría de los casos nos
encontramos con cuerpos no libres: sobre sus posibles posiciones y movimientos se imponen unas u otras limitaciones que
en mecánica reciben el nombre de ligaduras. Por ejemplo, una bolita colgada de un hilo inextensible no puede alejarse del
punto de suspensión a una distancia mayor que la longitud
del hilo; un tranvía sólo
puede moverse a lo largo de los raíles. Las ligaduras
se efectúan en virtud de la acción que sobre el cuerpo
considerado ejercen otros cuerpos que están sujetos
o en contacto con él (por ejemplo,
el hilo atado a la bolita, los raíles
del tranvía, etc.).
Al estudiar el comportamiento de los cuerpos o
sistemas de cuerpos no libres se utiliza en la mecánica el principio de liberación: un
cuerpo (o sistema de cuerpos) que no sea libre se puede
considerar como
libre si la acción que sobre él ejercen los cuerpos
que efectúan las ligaduras se sustituyen por las fuerzas respectivas.
Estas fuerzas se llaman reacciones de ligadura,
y todas las demás fuerzas que actúan sobre el cuerpo
se denominan fuerzas activas. Así, el movimiento de la bolita colgada
del hilo puede considerarse como el de una bola libre sobre la cual, además
de todas las fuerzas activas aplicadas a ella (por ejemplo, la gravedad), actúa la reacción del hilo. A diferencia de las fuerzas activas, que en cada
problema concreto deben darse, las reacciones de ligadura se desconocen de
antemano. Tienen que ser determinadas durante la solución del problema. Sus valores deben ser tales, que,
bajo la acción común de las fuerzas
activas y las reacciones de ligadura, el cuerpo «liberado» realice un movimiento que esté plenamente de acuerdo con las restricciones impuestas por las ligaduras
al cuerpo no libre considerado.
Entre las reacciones de ligadura y las fuerzas activas no existen
otras diferencias.
4°. Los cuerpos que no entran en la composición del
sistema mecánico que se considera se llaman cuerpos
externos. Las fuerzas que sobre el sistema ejercen los cuerpos
externos se denominan fuerzas externas. Respectivamente, se da el nombre de fuerzas internas a las de interacción entre las partes
del sistema en cuestión.
Un sistema mecánico se llama cerrado o aislado si
no interacciona con cuerpos externos. Ninguno de los cuerpos de un sistema
cerrado sufre la acción de las fuerzas externas.
§ I.2.3. Masa. Impulso
1°. En la mecánica clásica
(newtoniana) se llama masa de un punto material la magnitud escalar positiva que sirve
de medida a la inercia de dicho punto. Bajo la acción de
una fuerza la velocidad del punto material
no varía inmediatamente, sino poco a poco, es decir, el
punto adquiere una aceleración, finita por su magnitud, tanto menor cuanto mayor es la masa
del punto material.
Para comparar las masas ml y m2 de
dos puntos materiales basta medir los módulos a1 y
a2 de las aceleraciones adquiridas por estos
puntos bajo la acción de una misma fuerza: m2/ m1 =
a1/a2. Por lo general la masa de un
cuerpo se determina
pesándolo en una balanza de brazos.
En la mecánica clásica (newtoniana) se considera
que:
a) la masa de un punto material no depende
de su estado de movimiento y es una característica invariable
del punto;
b) la masa es una magnitud aditiva, o
sea, la masa de un sistema (por ejemplo, de un cuerpo) es igual
a la suma de las masas de todos los
puntos materiales que entran en la composición de este sistema; la masa de un sistema cerrado
(1.2.2.4°) permanece invariable
cualesquiera que sean los procesos que tengan lugar en este sistema (ley de conservación de la masa).
Estos postulados de la mecánica newtoniana
fueron revisados y precisados por la mecánica relativista (1.5.6.1°,
1.5.6.2°, 1.5.7.3° y 1.5.7.6°).
2°. Se da el nombre de densidad p de un cuerpo en
un punto dado M del mismo, a la razón de la masa dm del
elemento pequeno de cuerpo que incluye al punto M, a la magnitud dV del volumen de este elemento:

Las dimensiones del elemento
considerado deben ser tan pequenas,
que la variación de la densidad dentro de sus límites se pueda despreciar. Por otra parte, deben ser mucho
mayores que las distancias
intermoleculares.
Se dice que un cuerpo es homogéneo si
en todos sus puntos la densidad es
la misma. La masa de un cuerpo homogéneo es igual al producto de su densidad por su volumen:
La masa de un cuerpo no homogéneo
.
donde es función
de las coordenadas, y la integral se extiende a todo el volumen
del cuerpo. La densidad media de un
cuerpo no homogéneo es la
razón de su masa a su volumen:
3°. Se llama centro
de inercia o centro de masa de un sistema de puntos materiales
un punto C cuyo radio vector re es igual a

donde m! y r! son, respectivamente,
la masa y el radio vector del í-ésimo punto material; n, el número total de puntos materiales que
hay en el sistema, y
es la masa de todo el sistema.
La velocidad del centro de inercia
'
4°. La magnitud vectorial pi,
igual al producto de la masa mi de un punto material por su velocidad vi,
se llama impulso o cantidad de movimiento de
dicho punto material. Se da el nombre de impulso de un sistema de
puntos materiales a un vector p igual a la suma geométrica de los impulsos de todos los puntos
materiales que componen el sistema:

El impulso de un sistema es
igual al producto de la masa de todo el sistema por la velocidad de su centro de inercia
§ I.2.4. Segunda ley de Newton
1°. La ley fundamental de la dinámica del punto
material es la segunda ley de Newton, que trata de cómo varía
el movimiento mecánico de un punto material bajo la acción de
las fuerzas a él aplicadas. La segunda ley de Newton dice: la velocidad con que varía el impulso p de un punto material es igual a la
fuerza F que actúa sobre él, o sea,

donde m y v son, respectivamente, la masa y la velocidad del punto
material.
Si sobre un punto material actúan
simultáneamente varias fuerzas, en la segunda ley de Newton debe entenderse por fuerza F la
suma geométrica de todas las fuerzas actuantes, tanto
activas como reacciones de liguadura
(1.2.2.3°), es decir, la fuerza
resultante (1.2.2.2°).
2°. La magnitud vectorial Fdt recibe el nombre de impulso elemental de la fuerza F en un pequeno intervalo de tiempo dt de su actuación. El impulso de la fuerza F en un intervalo finito de
tiempo desde t = t1 hasta t = t2 es
igual a la integral definida donde F, en el caso general, depende del tiempo.
De acuerdo con la segunda ley
de Newton, la variación del impulso de un punto material es igual al impulso de la fuerza que actúa sobre él:

donde p2 = p (t2) y p1 =
p (t1) son, respectivamente, los impulsos del punto material al final (t = t2) y al principio (t = t1) del intervalo de tiempo considerado.
3°. Como en la mecánica
newtoniana la masa m del punto material no depende del estado de movimiento de éste, dm/dt = 0.
Por lo que la expresión matemática de la segunda ley de Newton
puede representarse también en la forma

donde es la aceleración del punto material; r,
su radio vector. El enunciado correspondiente de la segunda ley de Newton dice: la aceleración
de un punto material coincide en dirección con la fuerza que actúa sobre él y es igual a la razón de esta fuerza a la masa del punto material.
Las
aceleraciones tangencial y normal de un punto material (1.1.4.4°—1.1.4.6°)
se determinan por las respectivas componentes de la fuerza F:

y

siendo v el módulo del vector
velocidad del punto material, y R el radio de curvatura de su trayectoria.
La fuerza Fn que imprime al punto material la aceleración normal está dirigida hacia
el centro de curvatura de la trayectoria del punto (1.1.2.4°), por
lo que se llama fuerza centrípeta.
4°. Si sobre un punto
material actúan simultáneamente varias fuerzas F1 , F2, . . ., Fn, su
aceleración

donde al = Fl/m.
Por consiguiente, cada una de las fuerzas que actúan
simultáneamente sobre el punto material le comunica la misma aceleración que si las demás
fuerzas no existieran
(principio
de la independencia de la acción de las fuerzas).
Se llama ecuación diferencial del movimiento
de un punto material la ecuación
En proyecciones sobre los ejes
de un sistema de coordenadas cartesianas rectangulares, esta ecuación tiene la forma

donde x, y, z son
las coordenadas del punto en movimiento.
§ 1.2.5. Tercera ley de Newton. Movimiento del centro de inercia
1°. La influencia mecánica de unos cuerpos sobre otros
tiene carácter de interacción. Sobre esto la tercera
ley de Newton dos puntos materiales actúan entre sí con fuerzas
numéricamente iguales
y dirigidas en sentidos opuestos a lo largo de la recta
que los une.
Si Fik es la fuerza
que el punto material k-ésimo ejerce sobre el i-ésimo, y Fki,
la fuerza que el punto material i-ésimo ejerce sobre el
.k-ésimo, según la tercera ley de Newton,

Las fuerzas Fik y Fki están aplicadas a distintos puntos
materiales y sólo pueden equilibrarse en aquellos casos en que estos
puntos pertenezcan a un mismo cuerpo rígido.
2°. La tercera ley de Newton es un complemento
importante de las leyes primera y segunda. Permite pasar de
la dinámica de los puntos materiales
aislados a la dinámica de un sistema mecánico
arbitrario (sistema de puntos materiales). De la tercera ley de Newton se deduce que en cualquier sistema mecánico la suma geométrica de todas las fuerzas internas
(1.2.2.4°) es
igual a cero:

siendo n el número de puntos materiales que entran en la
composición del sistema, y Fii = 0.
El vector Fext, igual a la suma
geométrica de todas las fuerzas externas (1.2.2.4°) que actúan sobre el sistema, recibe el nombre de vector resultante de las fuerzas externas:

donde Fiext es
la resultante de las fuerzas externas aplicadas al i-ésimo punto material.
3°. De las leyes segunda y tercera de Newton se deduce
que la primera derivada, respecto del tiempo t, del impulso p
de un sistema mecánico (1.2.3.4°) es igual al vector resultante de todas
las fuerzas externas aplicadas al sistema,
.
Esta ecuación expresa la ley de la variación
del impulso del sistema.
Como , siendo m la masa del sistema
y vC la velocidad de su centro de inercia, la ley del movimiento del centro de inercia de un sistema mecánico tiene la forma
donde aC = dvC/dt es
la aceleración del centro de inercia. De este
modo, el centro de inercia de un sistema mecánico se mueve como un punto material cuya masa es
igual a la de todo el sistema y sobre el cual actúa una fuerza
igual al vector resultante de las fuerzas externas aplicadas
a dicho sistema.
Si el sistema considerado es
un sólido animado de movimiento de traslación (1.1.5.1°), las velocidades vi de todos los puntos del sólido y de su centro de inercia vC son
iguales entre sí y a la velocidad v del sólido. La aceleración propia o intrínseca del cuerpo a = ac, y la ecuación fundamental de
la dinámica del movimiento de traslación del sólido tiene la forma

§ 1.2.6. Movimiento de un cuerpo de masa variable
1°. En la mecánica newtoniana
la masa del cuerpo puede variar únicamente
como resultado de que se separen o se adhieran a él partículas de substancia. Un ejemplo de cuerpo
de este tipo es un
cohete. durante el vuelo de este su masa va disminuyendo
poco a poco, ya que los productos gaseosos de la combustión
del propulsante en el motor del cohete son expulsados por la tobera.
La ecuación del movimiento de
traslación de un cuerpo de masa variable (ecuación de Mescherski) es:

donde m y v son, respectivamente, la masa y la velocidad
del cuerpo en el instante
que se considera; Fext, el vector resultante de las fuerzas externas (1.2.5.2°) que actúan
sobre el cuerpo; vi la
velocidad de las partículas que se separan, después de la
separación, , o de las que se adhieren, después de unirse
2°. El segundo término del segundo miembro de la ecuación de Mescherski es la fuerza adicional que actúa sobre el cuerpo de masa variable. Esta fuerza se llama fuerza reactiva:

donde u = vi — v es
la velocidad relativa de las partículas que se separan o que se adhieren, o sea, sus velocidades con respecto
al sistema de referencia que se traslada junto con el cuerpo.
La fuerza reactiva caracteriza la acción mecánica que ejercen sobre el cuerpo las partículas que se separan
o adhieren a él (por ejemplo, la acción sobre el cohete
del chorro de gases que
sale de él).
3°. Ecuación del movimiento
de un cohete en ausencia de fuerzas externas:

Si la velocidad inicial del cohete era igual a cero, éste se moverá rectilíneamente en dirección inversa a la
velocidad relativa u del chorro de gases a la salida
de la tobera del motor. En
este caso

y cuando u = const la relación
entre la velocidad del cohete y su masa se expresa por la fórmula
de Tsiolkovski

siendo m0 la masa
inicial (de despegue) del cohete.
4°. La velocidad máxima que puede desarrollar un cohete en ausencia de fuerzas externas recibe el nombre de velocidad característica. Esta velocidad la alcanza en el instante
en que
termina
de funcionar el motor por agotamiento total de las reservas de combustible y oxidante que llevaba a
bordo el cohete,
donde mD es la masa inicial
de combustible y oxidante (propulsante).
La influencia de la atracción
de la Tierra y de la resistencia del aire ocasionan una considerable disminución de la velocidad
máxima que realmente adquiere el cohete durante el proceso de funcionamiento del motor,
en comparación con su velocidad característica.
5°. La velocidad característica de un cohete compuesto (de varias
etapas) es

siendo n el número total de
etapas del cohete, mpi la masa de combustible y oxidante destinada al
funcionamiento del motor de la i-ésima etapa, ui la velocidad
relativa de salida de los gases
por la tobera del motor de la i-ésima etapa, moi la
masa de despegue de la parte del cohete compuesto formada
por todas las etapas
del mismo desde la i-ésima hasta la n-ésima. El aumento de la
velocidad característica del cohete compuesto, en comparación con el de una etapa de igual masa de despegue y las mismas reservas de combustible y oxidante, se debe
a la disminución adicional
de la masa del cohete por la sucesiva separación de él
de las etapas* primera, segunda y siguientes una vez consumido todo el combustible existente en cada una.
§ 1.2.7. Ley de conservación del impulso
1°. Ley de conservación del impulso: el
impulso p de un sistema cerrado no varía con el tiempo, es decir,

A diferencia de las leyes de Newton, la ley de conservación
del impulso es válida no sólo
dentro del marco de la mecánica clásica.
Esta ley es una de las más fundamentales de la física, ya
que está relacionada con una propiedad determinada de la simetría
del espacio, su homogeneidad. La homogeneidad del espacio manifiesta en que las propiedades físicas de un sistema cerrado y las leyes de su movimiento no dependen de la
elección que se haga de la posición del origen de coordenadas
del sistema inercial de referencia, es decir, no varían
cuando el sistema cerrado en conjunto se traslada paralelamente en el espacio.
De acuerdo con las ideas modernas, pueden tener impulso no sólo
las partículas y los
cuerpos, sino también los campos. Por ejemplo, la luz
ejerce presión sobre la superficie del cuerpo que la refleja
lo absorbe precisamente porque el campo electromagnético
de la onda luminosa
tiene impulso.
2°. Con arreglo a los sistemas que describe la mecánica clásica
(newtoniana), la ley de conservación del impulso se puede considerar
como una consecuencia de las leyes de Newton. Para un sistema mecánico cerrado el vector resultante de las fuerzas externas
Fext = 0, y de (1.2.5.3°) se sigue la ley de conservación del impulso

siendo mi y vi la
masa y la velocidad del í-ésimo punto material del sistema compuesto por n puntos.
Respectivamente tampoco varían
las proyecciones del impulso del sistema cerrado sobre los ejes
de coordenadas cartesianas
del sistema inercial de referencia:

El impulso de un sistema pv = mvC, donde m es
la masa de todo el sistema
y vC, la velocidad de su centro de inercia (1.2.3.4°).
Por esto, de la ley de conservación del impulso se deduce que cualesquiera que sean los procesos que tengan lugar en
un sistema cerrado, la velocidad de su centro de inercia no varía: vC = const.
3°. Si el sistema no es cerrado, pero la acción que sobre él
ejercen las fuerzas externas es tal, que su vector resultante
es idénticamente igual a cero (Fext = 0), de
acuerdo con las leyes de Newton (1.2.5.3°) el impulso
del sistema no varía con el tiempo: p = const.
Por lo general Fext es
diferente de cero y p = const. Pero si la proyección del vector resultante de las fuerzas
externas sobre cualquier eje fijo es idénticamente igual a cero, la proyección
sobre este mismo eje del vector impulso
del sistema no varía con el tiempo.
Así, pues, px = const a condición de que Fext =
0. Por ejemplo, si sobre el sistema no actúa más fuerza
externa que la gravedad,
la componente horizontal del impulso del sistema, perpendicular a la dirección de esta fuerza, no varía.
4°. En algunos procesos
(por ejemplo, de choque o disparo) los impulsos de las partes del sistema sufren grandes variaciones
durante intervalos de tiempo relativamente cortos. Esto se debe a que en el sistema surgen fuerzas internas
de interacción entre las partes del mismo, de poca duración pero
de magnitud muy considerable, en comparación con las cuales
todas las fuerzas
externas que actúan permanentemente sobre el sistema (por ejemplo, la gravedad) resultan pequenas. En los procesos de este tipo se puede despreciar, por lo general,
la acción que ejercen sobre el sistema las fuerzas externas, o sea, se
puede considerar aproximadamente
que el impulso de todo el sistema en conjunto no varía durante el proceso examinado.
§ 1.2.8. Transformaciones de Galileo. Principio mecánico de la relatividad
1°. Se llaman transformaciones
de Galileo las transformaciones de coordenadas y del tiempo que se utilizan en la mecánica newtoniana al pasar de un sistema inercial de referencia
K (x, y,
z, t) a otro K' (x', y', z', t') animado con respecto a K de Movimiento de traslación y velocidad constante V. Las transformaciones
de Galileo se basan en los axiomas sobre el carácter absoluto de los intervalos de tiempo y de las longitudes. El primer axioma afirma que la marcha del tiempo (y, respectivamente,
el intervalo de tiempo entre dos sucesos cualesquiera) es igual en todos los sistemas inerciales de referencia. De acuerdo
con el segundo axioma las dimensiones
de los cuerpos no dependen de
la velocidad con que se mueven respecto al sistema de referencia.
Si los ejes homólogos de las coordenadas
cartesianas de los sistemas de referencia inerciales K y K' están trazados paralelamente entre
sí de dos en dos y si en el instante inicial (t = t' = 0), los orígenes de coordenadas O y O' coinciden (fig. 1.2.2.), las transformaciones de Galileo tienen la forma
o bien

donde x, y, z y x', y',
z' son las coordenadas del punto M en los sistemas de referencia K (en el instante t) y K' (en
el instante t' = t); r y r' son los radios vectores del punto M en
los mismos sistemas de referencia, y Vx,
Vy, Vz son las proyecciones de la velocidad V del sistema K' sobre los ejes de coordenadas
del sistema K.

De ordinario los ejes de coordenadas se trazan de manera que el sistema K' se mueva a lo largo del
sentido positivo del eje OX (fig.
1.2.3). En este caso las transformaciones de Galileo tienen una forma más simple:

2°. De las transformaciones
de Galileo se deduce la siguiente ley de transformación de la velocidad de un punto arbitrario M (fig. 1.2.2) al pasar de un sistema inercial de referencia K
(velocidad
del punto v = dr/dt) a otro K' (velocidad
del mismo punto v' = dr'/dt):

Respectivamente se transforman también las proyecciones de la velocidad sobre los ejes de coordenadas:

En particular, cuando el sistema K' se
mueve a lo largo del sentido positivo del eje OX (fig. 1.2.3)

Las aceleraciones del punto M en
los sistemas de referencia K (a = dv/dt) y K' (a' = dv'/dt) son
iguales: a = a'.
Así, pues, la aceleración de un punto
material es independiente del sistema inercial de referencia que se
elija, es decir, es invariante respecto de las transformaciones
de Galileo.
3°. Las fuerzas de interacción
de los puntos materiales dependen únicamente de sus posiciones mutuas y de la velocidad del
movimiento relativo entre ellos. La posición mutua de dos
puntos cualesquiera 2 y 1 se caracteriza
por un vector igual a la diferencia
de los radios vectores de estos puntos, o sea, en el sistema K el vector r21 = r2 — r1 y
en el sistema K', el vector r’21 =
r’2 — r’1. De las transformaciones
de Galileo se sigue que r’21 = r21. Por esto
las distancias entre los puntos 1 y
2 en los sistemas K y K' son iguales:

La velocidad del movimiento del punto
2 con relación al punto 1 es igual a la diferencia entre las
velocidades de estos puntos: v2 — v1 (en el sistema K) y v’2 — v’1 (en
el sistema K'). De las transformaciones de Galileo se deduce que v’2 — v’1 = v2 — v1.
Por lo tanto, la posición mutua y
la velocidad del movimiento relativo de dos puntos materiales
cualesquiera no depende del sistema inercial de referencia que
se elija, es decir, son invariantes respecto de las transformaciones de Galileo. Respectivamente,
son también invariantes respecto de dichas transformaciones las fuerzas que actúan
sobre el punto material: F' = F.
4°. Las ecuaciones que expresan las leyes de Newton (1.2.4.3°) y (1.2.5.1°) son invariantes respecto de las transformaciones de Galieo, o sea, no cambian de forma al transformar
las coordenadas y el tiempo de un sistema inercial de referencia (K) a otro (K'):
.
siendo m' = m la masa del punto material considerado,
igual en todos los sistemas
de referencia.
De esta forma, en la mecánica clásica
es válido el principio mecánico de la relatividad (o principio
de la relatividad de Galileo): las leyes de la mecánica son iguales
en todos los sistemas inerciales de referencia. Esto quiere decir,
que en distintos sistemas inerciales de referencia todos los procesos mecánicos,
si las condiciones son las mismas, se desarrollan igualmente.
Por lo tanto, por medio de experimentos mecánicos cualesquiera,
efectuados en un sistema cerrado de cuerpos, es imposible establecer
si dicho sistema está en reposo o si se mueve uniforme y rectilíneamente (con relación a cualquier sistema inercial de referencia).
El principio mecánico de la relatividad
pone de manifiesto que en la mecánica todos los sistemas
inerciales de referencia son totalmente equivalentes. Entre ellos
es imposible destacar uno especial, o sistema inercial de referencia «principal»,
con respecto al cual el movimiento de los cuerpos pudiera
considerarse como su «movimiento absoluto».
5°. La generalización del principio
de la relatividad a todos los fenómenos físicos fue realizada por Albert
Einstein en la teoría especial de la relatividad (1.5.1.2°). Al
hacerlo, se puso de manifiesto que
las coordenadas y el tiempo en distintos sistemas inerciales
de referencia se relacionan mediante las transformaciones de Lorentz (1.5.3.2°), y no de Galileo.
Pero cuando las velocidades del movimientos relativo de los sistemas
de referencia son pequenas
(en comparación con la velocidad de la luz
en el vacío), las transformaciones de Lorentz se convierten en transformaciones de Galileo.
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